Bárcena Ibarra llama a transformar el modelo de desarrollo para avanzar hacia la justicia climática y ambiental
- Destacó que México prepara su Plan Nacional de Adaptación para que las personas conozcan los riesgos climáticos de sus territorios y puedan actuar ante ellos
- Planteó que la recaudación de los impuestos ambientales contribuya a la conservación y restauración de los ecosistemas, y resaltó el pago por servicios ambientales a ejidos y comunidades
- Convocó a fortalecer la justicia ambiental con la participación del Poder Judicial, el Acuerdo de Escazú y una legislación que priorice la prevención y la restauración
Ciudad de México, 24 de octubre del 2026.- Al impartir la conferencia magistral “Justicia climática y ambiental”, en la Universidad Iberoamericana, la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena Ibarra, llamó a transformar el modelo económico para enfrentar la crisis climática, reducir las desigualdades y colocar la conservación y la restauración de los ecosistemas en el centro del desarrollo del país. Subrayó que la respuesta debe proteger a las comunidades más vulnerables y partir de una premisa fundamental: “No puede haber justicia social sin justicia ambiental”.
La titular de la Semarnat sostuvo que el patrimonio natural constituye la infraestructura básica de la economía y de la vida, por lo que su protección debe orientar las decisiones públicas y las actividades productivas. “No podemos seguir con la misma economía extractivista de inversiones donde sea, como sea y al costo que sea”, expresó durante la Cuarta Sesión del Seminario Interinstitucional “La justicia constitucional de México frente a los desafíos de la transformación del país”, convocado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el Instituto Nacional de Administración Pública y la Universidad Iberoamericana.
Bárcena Ibarra advirtió que los efectos del cambio climático profundizan las desigualdades: a escala internacional, los países en desarrollo enfrentan una alta vulnerabilidad pese a su menor contribución histórica a las emisiones; en México, las mayores afectaciones recaen sobre las comunidades en condiciones de pobreza, por ello, destacó la responsabilidad de los países desarrollados de financiar una transición justa y contribuir a atender las pérdidas y los daños.
En ese contexto, anunció que México prepara su Plan Nacional de Adaptación para presentarlo en la COP31. Explicó que este esfuerzo busca traducir el conocimiento científico en información accesible para que la población identifique los riesgos en sus municipios, conozca las posibles afectaciones sobre el agua, la temperatura y las actividades productivas, y participe en la construcción de soluciones.
“El plan más importante de justicia climática es el plan de adaptación”, afirmó. Señaló que se desarrolla una plataforma interactiva y georreferenciada que permitirá consultar información territorial y recibir aportaciones de la ciudadanía.
La titular del sector ambiental federal enfatizó que “el cambio climático es un tema de seguridad nacional”, por sus implicaciones para la disponibilidad de agua, la producción de alimentos, las zonas costeras y la infraestructura. Añadió que la adaptación requiere coordinación entre instituciones, sectores productivos, academia y comunidades, así como financiamiento para convertir la planeación en acciones concretas.
Durante el diálogo con la comunidad universitaria, planteó también la necesidad de revisar y homologar los impuestos ambientales estatales, de manera que su recaudación contribuya a resolver los problemas que justifican su cobro. Propuso trabajar con las entidades federativas para que esos recursos regresen al medio ambiente mediante acciones de conservación y restauración.
Asimismo, resaltó el pago por servicios ambientales como un instrumento para reconocer el trabajo de ejidos y comunidades que protegen bosques y selvas. Explicó que conservar debe acompañarse de alternativas económicas y proyectos productivos que permitan a sus habitantes vivir dignamente y participar en la protección del patrimonio natural.
En materia de mitigación, recordó el compromiso de México de reducir 35% sus emisiones de gases de efecto invernadero hacia 2030. Destacó el trabajo con los sectores para establecer metas concretas, avanzar hacia las energías renovables y la electromovilidad, e impulsar la economía circular para reducir residuos y emisiones de metano.
Bárcena Ibarra sostuvo que la conservación y la restauración son la base de un nuevo pacto ambiental y social. En ese ámbito, resaltó la recuperación de 306 mil hectáreas de concesiones mineras en Áreas Naturales Protegidas y el compromiso de restaurar alrededor de 59 mil hectáreas en 76 sitios prioritarios, tanto terrestres como acuáticos.
Finalmente, convocó a fortalecer la participación del Poder Judicial para garantizar el acceso efectivo a la justicia ambiental y destacó el Acuerdo de Escazú como una herramienta para asegurar los derechos a la información, la participación pública y la justicia, así como la protección de las personas defensoras del medio ambiente.
Texto y Fotografía: Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales
