Escalada bélica dispara el precio del diésel en Estados Unidos
- El combustible llega a 5.85 dólares por galón y supera el máximo registrado durante la crisis provocada por la guerra en Ucrania
Washington, 05 de septiembre del 2026.- El conflicto entre Estados Unidos e Irán comienza a reflejarse con mayor fuerza en los bolsillos de los consumidores estadunidenses. El precio del diésel alcanzó este viernes los 5.85 dólares por galón, su nivel más elevado hasta ahora, en un mercado energético afectado por las dificultades para mantener el flujo internacional de combustibles.
El incremento adquiere especial relevancia para la economía estadunidense debido a la importancia del diésel para el transporte de mercancías y las actividades agrícolas. Camiones y tractores dependen de este combustible, por lo que el encarecimiento puede traducirse en mayores costos para distintos sectores productivos.
Las cifras de referencia de la asociación automovilística estadunidense establecieron el nuevo máximo, que rebasa el precio alcanzado en 2022, cuando la invasión rusa a Ucrania provocó una severa alteración en los mercados internacionales de energía.
La actual escalada de los precios comenzó después de los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero. La respuesta de Teherán incluyó el bloqueo del estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el traslado marítimo de hidrocarburos a escala mundial.
El cierre de este paso marítimo ha añadido presión a un mercado ya afectado por la incertidumbre geopolítica y ha contribuido a elevar los costos de la energía. La situación mantiene bajo vigilancia a los mercados internacionales ante el riesgo de nuevas afectaciones al suministro.
El impacto también se observa en la gasolina regular, cuyo precio promedio en Estados Unidos se ubicó en 4.15 dólares por galón. Aunque representa un nuevo incremento, todavía permanece por debajo del máximo histórico de 5.05 dólares registrado en 2022.
El comportamiento de los precios energéticos representa un nuevo desafío para la economía estadunidense, particularmente para las actividades que dependen del transporte y de la producción agrícola. La prolongación del conflicto en Medio Oriente mantiene además abierta la posibilidad de que las presiones sobre los combustibles continúen.
El nuevo récord del diésel vuelve a evidenciar la estrecha relación entre los conflictos geopolíticos y la estabilidad de los mercados energéticos, con efectos que trascienden las fronteras de los países involucrados.
