Maduro desafía a la justicia de EU; busca frenar proceso por narcotráfico
- La defensa del mandatario venezolano argumentará inmunidad como jefe de Estado y cuestionará la legalidad de su captura durante una incursión militar estadunidense en Venezuela
Nueva York, 01 de septiembre del 2026.- Más de un siglo de precedentes judiciales en Estados Unidos podría convertirse en el principal obstáculo para la defensa del presidente venezolano Nicolás Maduro, quien este miércoles presentará ante una corte federal de Manhattan una serie de mociones para solicitar la desestimación del proceso penal que enfrenta por acusaciones de narcotráfico.
Maduro, de 63 años, se declaró inocente de los cargos. Su abogado, Barry Pollack, sostiene que el mandatario cuenta con inmunidad judicial en su calidad de jefe de Estado soberano y ha puesto en duda la legalidad de la operación mediante la cual fue capturado por fuerzas militares estadunidenses el pasado 3 de enero, durante una incursión en territorio venezolano.
La estrategia jurídica enfrenta, sin embargo, un escenario adverso. El juez de distrito Alvin Hellerstein, con sede en Manhattan, deberá determinar si los argumentos relacionados con el derecho internacional y las obligaciones derivadas de tratados son suficientes para invalidar el proceso penal.
El caso adquiere especial relevancia debido a que el derecho internacional reconoce, en términos generales, protección a los jefes de Estado en funciones frente a procesos judiciales emprendidos por tribunales de otros países. No obstante, especialistas consultados por Reuters consideran que los antecedentes de las cortes estadunidenses no favorecen la posición del mandatario venezolano.
Aunque los procesos penales en Estados Unidos contra jefes de Estado extranjeros, particularmente aquellos que fueron capturados mediante el uso de la fuerza fuera del territorio estadunidense, son excepcionales, expertos en derecho internacional y defensa penal identifican precedentes que podrían ser utilizados por la fiscalía para sostener la continuidad del proceso.
Uno de los principales puntos que deberá resolver el juez Hellerstein será determinar si Maduro puede ser considerado jurídicamente como jefe de Estado para efectos de la inmunidad que reclama.
En este aspecto, los tribunales estadunidenses suelen conceder un peso considerable a la posición del Poder Ejecutivo respecto al reconocimiento de los gobiernos extranjeros. Estados Unidos no reconoce a Maduro como presidente de Venezuela desde 2019, circunstancia que podría tener consecuencias directas en la resolución sobre su solicitud de inmunidad.
Chimène Keitner, profesora de Derecho de la Universidad de California en Davis y exabogada del Departamento de Estado, señaló que en los pocos casos en los que los tribunales estadunidenses han tenido que abordar situaciones similares, la determinación del Ejecutivo respecto al reconocimiento de un gobierno extranjero ha tenido un papel fundamental.
A ello se suma otro precedente desfavorable para la defensa: los tribunales de Estados Unidos han sostenido de manera reiterada que una persona acusada penalmente puede ser sometida a juicio aun cuando haya sido trasladada al territorio estadunidense de manera ilegal.
La eventual decisión de Hellerstein tendrá implicaciones que trascienden el ámbito estrictamente penal, debido a que el proceso contra Maduro involucra cuestiones relacionadas con inmunidad de jefes de Estado, soberanía, derecho internacional y los límites de la actuación militar estadunidense en territorio extranjero.
La resolución del tribunal será, por tanto, observada no sólo como una determinación sobre la situación jurídica del mandatario venezolano, sino también como un nuevo referente sobre la aplicación del derecho internacional frente a acusaciones penales promovidas por Estados Unidos contra dirigentes extranjeros.
