PRI llama a construir bloque opositor rumbo a las elecciones de 2027
- Alejandro Moreno advierte que la fragmentación electoral favorece a Morena y plantea concentrar la competencia en dos grandes fuerzas hacia 2030
Ciudad de México, 30 de agosto del 2026.- El dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro Moreno Cárdenas, cerró la reunión plenaria de diputados y senadores de su partido con un nuevo llamado a las fuerzas opositoras para avanzar en la construcción de una alianza electoral de cara a 2027.
Ante legisladores priístas, el dirigente sostuvo que la unidad de la oposición permitiría ampliar sus posibilidades de competencia en los 17 estados donde el próximo año se renovarán gubernaturas. A su juicio, una estrategia conjunta podría colocar a los partidos opositores en condiciones de disputar buena parte de esos gobiernos a Morena.
Moreno Cárdenas insistió en que la discusión sobre una eventual coalición no debe limitarse a intereses partidistas ni a cálculos electorales. “Lo que está en juego es México”, afirmó, al exhortar a las distintas fuerzas políticas a colocar los intereses generales por encima de sus objetivos particulares.
El dirigente priísta aseguró que, de concretarse una alianza, la oposición tendría posibilidades de competir con fuerza en entidades como Aguascalientes, Chihuahua, Querétaro, Nuevo León, Zacatecas, Colima, Sinaloa, Sonora y Tlaxcala.
“Se nos abre un escenario de competencia, de posibilidades de competir en todas, prácticamente”, sostuvo.
Flanqueado por los coordinadores parlamentarios del PRI, Rubén Moreira, en la Cámara de Diputados, y Manuel Añorve, en el Senado, Moreno Cárdenas afirmó que mantendrá su apuesta por una coalición, al considerar que es la alternativa que permitiría enfrentar con mayor eficacia a Morena.
Como argumento, recordó que el propio partido en el gobierno ha obtenido triunfos mediante alianzas y citó la elección de Coahuila como ejemplo de los efectos que puede tener la fragmentación. Señaló que el PRI consiguió la mayor votación en ese proceso, mientras que algunos partidos que decidieron no coaligarse terminaron perdiendo su registro.
Hacia una elección presidencial polarizada
El dirigente priísta llevó su planteamiento más allá de los comicios de 2027 y ubicó la construcción de alianzas dentro de una estrategia de largo plazo hacia la elección presidencial de 2030.
Recordó un encuentro que sostuvo con la dirigente opositora venezolana María Corina Machado, quien, según relató, le expresó que la oposición mexicana tendría condiciones para competir por las gubernaturas en 2027 y posteriormente por la Presidencia de la República.
Moreno Cárdenas sostuvo que desde hace seis años ha advertido sobre el riesgo de dividir a las fuerzas opositoras y consideró que las recientes experiencias electorales de distintos países latinoamericanos deben ser observadas por los partidos mexicanos.
Al referirse a los próximos procesos electorales de la región, incluido el presidencial de Brasil, planteó que México debe avanzar hacia un escenario en el que la contienda de 2030 se concentre en dos grandes bloques políticos.
La reunión plenaria del PRI se desarrolló en su mayor parte a puerta cerrada y concluyó después de tres días de trabajos. Durante el encuentro, las bancadas del partido también definieron parte de sus prioridades legislativas para el siguiente periodo ordinario de sesiones.
En este ámbito, Moreno Cárdenas sostuvo que la agenda parlamentaria debe incorporar las principales demandas sociales, entre ellas la seguridad pública, el abasto de medicamentos, la generación de empleos mejor remunerados, mayores oportunidades para los jóvenes y una economía capaz de mejorar las condiciones de vida de las familias.
Por separado, el coordinador de los diputados federales priístas, Rubén Moreira, señaló que el propósito de su bancada será defender las causas de las familias mexicanas.
Durante los trabajos también participó Rosario Robles, quien, de acuerdo con Moreira, expuso una reflexión sobre la necesidad de fortalecer una política social sustentada en la salud, la educación, el empleo y los proyectos productivos.
Con el cierre de su plenaria, el PRI perfila así una estrategia electoral que coloca la construcción de alianzas opositoras como uno de sus principales objetivos para 2027, pero también como un primer paso para disputar el escenario presidencial de 2030.
