Nuevas restricciones de EU reavivan tensiones comerciales con China
- Pekín manifestó su «profunda preocupación» por los recientes aranceles y restricciones tecnológicas impuestos por Washington, aunque ambas potencias mantienen abierto el diálogo para preservar la estabilidad de la relación económica.
Ciudad de México, 31 de julio del 2026.- La relación comercial entre Estados Unidos y China volvió a mostrar signos de tensión luego de que la administración del presidente Donald Trump anunciara nuevas restricciones a productos tecnológicos chinos y la imposición de aranceles adicionales, medidas que provocaron una respuesta inmediata de Pekín, que expresó su «profunda preocupación» por el rumbo de la política comercial estadounidense.
Las nuevas diferencias surgen a menos de un año de que ambas naciones acordaran una tregua para frenar la guerra arancelaria que marcó buena parte de 2025, tras el encuentro sostenido en octubre entre los presidentes Donald Trump y Xi Jinping. Desde entonces, la relación bilateral había transitado por un periodo de mayor estabilidad.
Sin embargo, Washington decidió imponer aranceles de entre 10 y 12.5 por ciento a productos procedentes de 60 socios comerciales, argumentando deficiencias en la aplicación de medidas contra el trabajo forzoso. En el caso de China, el gravamen quedó fijado en 12.5 por ciento.
A estas disposiciones se sumó la prohibición de importar nuevos robots, robots humanoides, modelos cuadrúpedos e inversores de potencia fabricados por empresas chinas, decisión que Pekín calificó como un intento de limitar el desarrollo tecnológico y la competitividad de sus compañías.
En este contexto, el viceprimer ministro chino, He Lifeng, sostuvo una videoconferencia con el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, y con el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, encuentro durante el cual el gobierno chino manifestó formalmente su inconformidad por las recientes acciones adoptadas por Washington.
De acuerdo con la agencia estatal Xinhua, la conversación fue «franca, profunda y constructiva», y permitió abordar mecanismos para mantener una relación económica y comercial estable, así como atender las preocupaciones de ambas partes en la siguiente etapa del diálogo bilateral.
Pese al incremento de las fricciones, ambos gobiernos mantienen abiertos los canales de comunicación. Como parte de los acuerdos alcanzados tras la tregua comercial, este año fue creada una Junta de Comercio bilateral para identificar áreas de cooperación y evaluar posibles reducciones arancelarias sobre mercancías con un valor aproximado de 30 mil millones de dólares.
En el ámbito diplomático, permanece pendiente la posible visita del presidente Xi Jinping a Estados Unidos, luego de la invitación formulada por Donald Trump durante su viaje a Pekín en mayo pasado. Hasta ahora, el encuentro no ha sido confirmado, en un contexto en el que las decisiones comerciales continúan marcando el rumbo de la relación entre las dos mayores economías del mundo.
