Presidente electo de Colombia anuncia ruptura con Cuba y Nicaragua y redefine estructura de su gobierno
- Abelardo de la Espriella confirmó que romperá relaciones diplomáticas con ambos países, cerrará representaciones en el exterior y adelantó cambios en la sede de la Presidencia y en la organización territorial de su administración.
Bogotá, 27 de julio del 2026.- El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció una serie de medidas que marcarán el inicio de su administración, entre ellas la ruptura de relaciones diplomáticas con Cuba y Nicaragua, el cierre de embajadas y consulados, así como una reorganización de la estructura operativa de la Presidencia de la República.
A través de un mensaje difundido en sus redes sociales, el mandatario electo afirmó que su gobierno mantendrá una política exterior basada en principios democráticos y aseguró que no sostendrá vínculos con gobiernos que calificó como «tiranías». En ese contexto, confirmó que Colombia pondrá fin a sus relaciones diplomáticas con Cuba y Nicaragua.
Asimismo, informó el cierre de 15 consulados y 14 embajadas colombianas en distintas naciones, aunque precisó que esta medida responde a un proceso de reorganización del servicio exterior y no implica, en esos casos, la suspensión de las relaciones diplomáticas con los países involucrados.
En el ámbito interno, De la Espriella dio a conocer que la ceremonia de toma de posesión, programada para el próximo 7 de agosto, se realizará en la ciudad de Cali y no en Popayán, como se había previsto inicialmente. Explicó que el cambio obedece al incremento de la actividad del volcán Puracé y a las afectaciones que la emisión de ceniza representa para las operaciones aéreas y la logística del evento.
El presidente electo señaló que la decisión busca garantizar condiciones de seguridad y organización acordes con la relevancia institucional de la ceremonia, por lo que solicitó a la Cámara de Representantes convocar la sesión plenaria de investidura en la capital del departamento del Valle del Cauca.
Como parte de la reorganización administrativa de su gobierno, anunció que trasladará la sede permanente de la Presidencia al Palacio de San Carlos, en Bogotá, inmueble que actualmente alberga al Ministerio de Relaciones Exteriores. Paralelamente, indicó que la Casa de Nariño será convertida en un museo abierto al público, con el propósito de ampliar el acceso ciudadano a uno de los principales recintos históricos del país.
El mandatario electo también adelantó que su administración contará con sedes alternas en Medellín y Cali, al considerar que el desarrollo institucional debe fortalecerse desde las regiones y no concentrarse únicamente en la capital colombiana.
En materia de gestión pública, informó que designará un gerente especial para Bogotá, quien tendrá la responsabilidad de coordinar la atención de los proyectos y asuntos que, a juicio del próximo gobierno, quedaron pendientes de la administración saliente.
De la Espriella aseguró que entre las prioridades de su gestión para la capital se encuentran el fortalecimiento de la seguridad pública, la modernización del transporte masivo y la mejora de la movilidad urbana, ejes que, afirmó, serán atendidos desde el inicio de su mandato.
