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Putin reivindica fuerza militar rusa durante desfile por Día de la Victoria

  • Moscú conmemoró el aniversario del triunfo sobre el nazismo bajo estrictas medidas de seguridad y en medio de una frágil tregua con Ucrania

10 de mayo del 2026.- Rusia conmemoró el 81 aniversario del Día de la Victoria sobre la Alemania nazi con un desfile militar en la Plaza Roja de Moscú marcado por un fuerte discurso nacionalista del presidente Vladimir Putin, estrictas medidas de seguridad y un contexto de tensión bélica con Ucrania.

La ceremonia transcurrió sin incidentes y con un despliegue más reducido respecto a años anteriores. Durante cerca de 45 minutos, contingentes de distintas ramas del ejército ruso marcharon sobre la Plaza Roja sin la exhibición de tanques, vehículos blindados, artillería pesada ni misiles intercontinentales, elementos tradicionalmente presentes en este tipo de conmemoraciones.

Las autoridades rusas atribuyeron la reducción del despliegue militar a la amenaza de posibles ataques ucranios, mientras que pantallas gigantes proyectaron videos sobre la capacidad de la industria armamentista rusa.

En un mensaje transmitido en cadena nacional, Putin rindió homenaje al “soldado soviético” que combatió durante la Segunda Guerra Mundial y aseguró que el sacrificio de aquella generación continúa inspirando a las tropas rusas involucradas en la guerra contra Ucrania.

El mandatario sostuvo que las fuerzas rusas enfrentan actualmente “a una fuerza agresiva respaldada por la OTAN”, en referencia al apoyo militar que países occidentales han brindado a Kiev desde el inicio del conflicto.

“Nuestra causa es justa y la victoria siempre ha estado y estará de nuestro lado”, afirmó el jefe del Kremlin al cierre de su discurso.

Tras el desfile, Putin y representantes de delegaciones extranjeras depositaron ofrendas florales en la tumba del soldado desconocido, junto a las murallas del Kremlin. Al acto asistieron líderes de Bielorrusia, Kazajistán, Uzbekistán, Malasia y Laos, así como representantes de territorios no reconocidos internacionalmente como Abjasia, Osetia del Sur y la República Srpska.

El portavoz presidencial ruso, Dimitri Peskov, confirmó posteriormente que no se registraron intentos de Ucrania por alterar la ceremonia militar. Días antes, el funcionario había señalado que Rusia “no necesita permiso de nadie” para realizar el desfile, luego de declaraciones del presidente ucranio Volodymir Zelensky relacionadas con eventuales respuestas militares durante la celebración.

La conmemoración ocurrió además en medio de una tregua temporal promovida por el presidente estadounidense Donald Trump, quien propuso un cese de hostilidades de tres días entre Moscú y Kiev.

Aunque durante las primeras horas posteriores al inicio de la tregua persistieron reportes confusos sobre ataques con drones y operaciones militares en ambos bandos, analistas consideraron que la intensidad de los enfrentamientos disminuyó respecto a jornadas anteriores.

El Ministerio de Defensa ruso reportó el derribo de decenas de drones ucranios antes de la medianoche, mientras autoridades regionales en Kursk informaron sobre nuevos ataques durante las últimas 24 horas.

Por su parte, la fuerza aérea ucrania señaló que Rusia lanzó drones y un misil balístico Iskander-M durante la noche, aunque sin precisar si las acciones ocurrieron dentro del periodo del alto el fuego.

Especialistas consideran que tanto Rusia como Ucrania buscan evitar una ruptura abierta de la tregua antes de concretar un intercambio de mil prisioneros por cada bando, incluido dentro de la propuesta impulsada por Washington.

Sin embargo, funcionarios rusos descartaron que el alto el fuego pueda extenderse más allá del 11 de mayo. Dimitri Peskov afirmó que “no se ha hablado” de prolongar la tregua, mientras el asesor presidencial Yuri Ushakov reiteró que el acuerdo sólo contempla los días 9, 10 y 11 de mayo.

Durante una comparecencia nocturna ante medios, Putin aseguró que aceptó la propuesta de tregua al considerarla “justificada”, aunque advirtió que Rusia respondería con ataques masivos si existía algún intento de sabotear los festejos en Moscú.

El mandatario también sostuvo que los países occidentales apostaban por una derrota rápida de Rusia mediante el respaldo militar a Ucrania, escenario que —afirmó— no se concretó.

Putin añadió que Estados Unidos parece buscar una solución negociada al conflicto, aunque subrayó que cualquier resolución dependerá principalmente de las decisiones que adopten Moscú y Kiev.

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