La ciencia detrás del frijol mexicano
Ciudad de México, 25 de abril de 2026. Hablar de frijol es hablar de historia, tradición y de un alimento básico para millones de hogares mexicanos. Presente en las mesas del país desde hace siglos, este cultivo forma parte de la gastronomía nacional y representa una enorme riqueza biológica, clave para enfrentar los desafíos del campo.
Por esa importancia, el estudio Ecogeografía de la colección de frijol del Centro Nacional de Recursos Genéticos (CNRG): 2011–2023 ofrece información valiosa para entender cómo conservar y aprovechar mejor esta diversidad.
La ecogeografía es una herramienta científica que estudia la relación entre las especies y el ambiente donde viven. Se analizan factores como lluvia, temperatura, altitud, tipo de suelo y ubicación.
El estudio desarrollado por el CNRG, adscrito al Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), expone la importancia de proteger varias especies silvestres de frijol como las del género Phaseolus.
- Ex situ: En bancos de germoplasma y colecciones científicas.
- In situ: En sus ecosistemas naturales.
Ciencia útil para productores
Más allá de los datos técnicos, esta investigación permite conocer en qué condiciones ambientales creció cada material genético y elegir variedades más adecuadas para enfrentar sequías prolongadas, altas temperaturas, suelos degradados, nuevas plagas y enfermedades. Además, ayuda a planificar estrategias de mejoramiento genético y orientar la conservación de especies en riesgo.
En un escenario de cambio climático, esta información resulta esencial para diseñar sistemas agrícolas más resilientes.
