Monreal admite escenario adverso para reforma electoral, pero llama a cerrar filas con Sheinbaum
El coordinador de Morena reconoce que PT y PVEM difícilmente respaldarán la iniciativa presidencial, aunque descarta congelarla y apuesta por preservar la unidad de la coalición rumbo a 2027
Ciudad de México, 04 de marzo del 2026.- El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, reconoció que la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum enfrenta un escenario complejo ante la negativa anticipada de sus aliados, pero subrayó que la prioridad es mantener la unidad del bloque mayoritario.
Aunque los partidos del Trabajo y Verde Ecologista de México han expresado públicamente su rechazo a la enmienda, el legislador morenista sostuvo que no descalificará a sus socios y que buscará construir acuerdos, aun en medio de lo que definió como “el momento más complejo” de su liderazgo en los últimos 16 meses.
“Intentar construir una solución siempre resulta más difícil”, admitió, al señalar que, tras un posible desencuentro temporal, la coalición deberá reencontrarse para evitar fracturas de cara a los próximos retos electorales.
En entrevista colectiva, luego de presentar en San Lázaro su libro Morena. Historia y perspectivas, el zacatecano insistió en que la alianza debe prevalecer por encima de diferencias coyunturales. Recordó episodios históricos como la guerra contra Estados Unidos en 1847 para advertir que las divisiones internas han tenido altos costos para el país.
Monreal alertó que el proceso electoral de 2027 no será comparable al de 2024 y planteó que Morena debe prepararse “ideológica y políticamente” ante el avance de la extrema derecha. “Morena tiene posibilidades de continuar en el gobierno si no fallamos”, afirmó.
Respecto a la decisión de la mandataria de enviar la reforma pese a la resistencia de sus aliados, consideró que Sheinbaum actuó con coherencia al cumplir un compromiso de campaña. No obstante, fue claro al admitir que la aprobación “no la ve fácil”.
Aun así, descartó que la iniciativa vaya a congelarse en el Congreso. “No vamos a congelar nada. Vamos a sacarlo, vamos a votarlo y vamos a concluir el proceso formal legislativo”, sostuvo, al tiempo que reiteró que Morena mantendrá su respaldo político a la Presidenta.
“Soy un modesto coordinador; mago no soy, ni tampoco voy a torcerle el brazo a nadie”, reconoció, aunque aseguró que agotará los esfuerzos para convencer a los aliados.
La discusión de la reforma electoral, así, se perfila como la primera gran prueba de cohesión para la mayoría oficialista en la nueva etapa del gobierno de Sheinbaum, en un contexto donde la aritmética parlamentaria y las tensiones internas podrían redefinir el rumbo del bloque de la llamada Cuarta Transformación.
