Espectaculos

La Berlinale abre con mirada afgana y reivindica su vocación política

La cinta No Good Men, de Shahrbanoo Sadat, inaugura la 76 edición del festival con un retrato íntimo sobre la discriminación de las mujeres en Afganistán

Ciudad de México, 12 de febrero del 2026.- La 76 edición del Festival Internacional de Cine de Berlín (Berlinale) arrancó este jueves 12 de febrero con una apuesta de fuerte carga simbólica: la proyección de No Good Men, dirigida por la joven cineasta afgana Shahrbanoo Sadat.

La elección no es casual. Afganistán, un país asociado en el imaginario global con conflicto, opresión y el retroceso de derechos para las mujeres tras el regreso de los talibanes al poder, se coloca así en el centro de uno de los festivales cinematográficos más influyentes del mundo.

Aunque la película fue filmada en Alemania, Sadat viajó en 2021 a Afganistán —tres meses antes del retorno talibán— para documentarse y acompañar a periodistas de un medio local. El resultado es una obra que privilegia el enfoque humano por encima del discurso político directo.

Presentada en la sección Berlinale Special —una de las vitrinas más relevantes del encuentro, aunque fuera de competencia por el Oso de Oro—, la cinta aborda la extrema discriminación que enfrentan las mujeres afganas a través de Naru, una camarógrafa en Kabul, interpretada por la propia directora.

En las semanas previas a la caída del gobierno afgano en 2021, la protagonista entrevista a mujeres víctimas de violencia intrafamiliar, quienes repiten una frase contundente: “No hay hombres buenos en Afganistán”. Sin embargo, la narrativa introduce matices cuando Naru encuentra en un colega apoyo y empatía, lo que le permite replantear su mirada sobre las relaciones de género en un contexto profundamente patriarcal.

La película combina tensión y momentos de humor, e incorpora escenas que conmocionaron al mundo: los intentos desesperados de cientos de afganos por abordar aviones para huir del país.

Una decisión con mensaje

La elección de una cinta afgana para inaugurar el festival confirma el carácter político que históricamente ha distinguido a la Berlinale. La directora del certamen, la estadounidense Tricia Tuttle, explicó que la selección responde a un proceso complejo en el que confluyen múltiples voces y perspectivas.

“Es una combinación de un punto de vista político, pero también es una película que despierta muchas emociones. Queremos mostrar algo que quizá no se ha visto en el cine y sorprender al público”, señaló.

Por su parte, Sadat compartió que Afganistán carece de una industria cinematográfica sólida y que su proceso creativo estuvo marcado por el exilio. “Llegué a Alemania hace cuatro años bajo condiciones traumáticas. Fue aquí donde realmente comprendí la gravedad de mi situación”, expresó.

Con esta inauguración, la Berlinale no sólo abre su programación, sino que reafirma su compromiso con cinematografías provenientes de contextos poco representados y con historias que dialogan con la realidad política global desde una perspectiva profundamente humana.

Botón volver arriba