Senado aprueba reducción gradual de la jornada laboral a 40 horas
La reforma constitucional avanza por unanimidad en lo general y con división en lo particular; la reducción será gradual hasta 2030 y las horas extra desatan críticas de la oposición.
Ciudad de México, 12 de febrero del 2026.- En un hecho que marca un nuevo capítulo en la agenda laboral del país y con respaldo unánime en lo general, el Senado de la República aprobó la reforma al artículo 123 constitucional para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, en un esquema progresivo que concluirá en 2030. No obstante, el debate en lo particular evidenció diferencias entre Morena y la oposición en torno a los días de descanso y la regulación de las horas extraordinarias.
El dictamen, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum y promovido por el secretario del Trabajo, Marath Bolaños, fue avalado en lo general con 121 votos. En lo particular, la votación se cerró con 103 sufragios a favor y 15 en contra, luego de que PRI y Movimiento Ciudadano rechazaran la redacción final.
Reducción paulatina
La reforma establece un calendario gradual: en 2026 se mantendrán las 48 horas; en 2027 bajará a 46; en 2028 a 44; en 2029 a 42; y en 2030 se consolidará la jornada de 40 horas semanales.
El texto aprobado incorpora que por cada seis días de trabajo deberá otorgarse al menos un día de descanso con goce íntegro de salario. Sin embargo, la oposición insistió en que la Constitución debió establecer explícitamente una semana laboral de cinco días de trabajo por dos de descanso, lo que —advirtieron— garantizaría una reducción efectiva del tiempo laborado.
Incluso la senadora del Partido Verde, Karen Castrejón, respaldó la exigencia de precisar los dos días de descanso obligatorios.
Horas extra, el punto de fricción
Otro de los temas que concentró la discusión fue la regulación del tiempo extraordinario. La reforma fija un límite de 12 horas extra semanales, que podrán distribuirse en hasta cuatro horas diarias durante un máximo de cuatro días.
Las primeras horas extraordinarias deberán pagarse con un 100 por ciento adicional sobre el salario ordinario, y en caso de rebasar el límite legal, el pago será con un 200 por ciento adicional.
Desde la oposición se alertó que esta disposición podría favorecer a los empleadores, ya que la regulación de las horas extra entraría en vigor de inmediato, mientras que la reducción total de la jornada se concretará hasta 2030.
Cuestionado sobre la redacción del dictamen, el coordinador de Morena y presidente de la Junta de Coordinación Política, Ignacio Mier, sostuvo que la norma es clara al establecer que las horas que excedan la jornada ordinaria deberán pagarse en doble o triple, según el rango correspondiente, y adelantó que los detalles pendientes se resolverán en la legislación secundaria.
Argumento de consenso
Al presentar la iniciativa en diciembre pasado, la presidenta Sheinbaum defendió que la medida no implicará mayores costos estructurales para el sector empresarial y que la experiencia internacional demuestra que jornadas más cortas pueden elevar la productividad.
Tras rechazar todas las reservas, el Senado turnó el proyecto a la Cámara de Diputados para su análisis y eventual aprobación. De superar ese trámite, deberá ser avalado por los congresos estatales para entrar en vigor como reforma constitucional.
