OMS llama a reforzar la detección temprana de la pérdida auditiva infantil
Más de 90 millones de niños y adolescentes viven con problemas de audición que afectan su desarrollo y aprendizaje
Ciudad de México, 07 de febrero del 2026.- La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que alrededor de 90 millones de niñas, niños y adolescentes de entre 5 y 19 años en el mundo presentan algún grado de pérdida auditiva, un problema que con frecuencia no se detecta a tiempo y que tiene consecuencias duraderas en su desarrollo educativo y social.
El organismo internacional alertó que el retraso en el diagnóstico impide el acceso oportuno al tratamiento y a los servicios de salud, especialmente en países con menos recursos, lo que agrava los efectos del padecimiento a lo largo de la vida.
De acuerdo con la OMS, las causas más comunes de la pérdida de audición en la infancia incluyen la otitis media con derrame, la otitis media supurativa crónica y la acumulación de cerumen, condiciones que pueden prevenirse y tratarse con atención médica adecuada.
Con motivo del Día Mundial de la Audición, que se conmemora cada 3 de marzo, la organización informó que este año la campaña estará centrada en el entorno escolar, con el propósito de promover el cuidado de la salud auditiva en las aulas y comunidades educativas.
La pérdida auditiva, señaló la OMS, no sólo limita la capacidad de escuchar, sino que también afecta el desarrollo del habla, el lenguaje y las habilidades cognitivas y sociales, lo que suele traducirse en bajo rendimiento académico, menores oportunidades laborales y desventajas económicas a largo plazo.
Ante este escenario, el organismo anunció que sus esfuerzos se orientarán a prevenir la pérdida auditiva en la infancia y a garantizar la detección precoz de los problemas del oído, así como su atención temprana.
La OMS recordó que más de 60 por ciento de la pérdida auditiva infantil puede evitarse mediante acciones de salud pública relativamente simples, con beneficios significativos para los sistemas de salud y la sociedad en su conjunto.
Finalmente, recomendó incorporar programas permanentes de detección e intervención temprana en los servicios de salud escolar y fomentar hábitos de escucha segura, como el uso de audífonos a volúmenes moderados y con adecuada cancelación de ruido.
