Generará la UNAM estrategias ante derrames de hidrocarburos en Campeche
Ciudad de México 18 de enero de 2026.- Por medio de un convenio de colaboración entre la UNAM, a través del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología (ICMyL), y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), especialistas de dicha entidad universitaria colaborarán con autoridades federales en el diseño de estrategias ante derrames de hidrocarburos en la zona marítima de Ciudad del Carmen, Campeche.
Para el Instituto representa un esfuerzo importante de brindar conocimiento técnico para guiar las acciones, instrumentar y garantizar una respuesta efectiva en la atención de emergencias ambientales, afirmó el director del ICMyL, Píndaro Díaz Jaimes.
En el auditorio Agustín Ayala Castañares, de esa entidad, detalló que el documento se acordó con la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y de Protección al Medio Ambiente del Sector Hidrocarburos (ASEA), adscrita a la SEMARNAT.
“El ICMyL y ASEA presentan la actualización del proyecto de Análisis de Beneficio Ambiental Neto (ABAN) del sector naval para Ciudad del Carmen, Campeche, refrendando el compromiso compartido en la protección de nuestros mares, costas, ecosistemas que ahí se encuentran y la comunidad”, puntualizó en el acto al que asistió Jorge Vázquez Ramos, coordinador de Vinculación y Transferencia Tecnológica de la UNAM.
Ante Ileana Villalobos Estrada, subsecretaria de Regulación Ambiental de la SEMARNAT, Díaz Jaimes consideró:
El proyecto es fundamental para asegurar que las actividades económicas, especialmente aquellas relacionadas con la industria del petróleo y el sector naval, sean sostenibles y no comprometan la salud ambiental.
Herramientas científicas
Destacó que cuando ocurre un derrame de hidrocarburos cada minuto cuenta y cada decisión tiene consecuencias económicas, ambientales y sociales de largo alcance.
Lo que se busca es dotar a los tomadores de decisiones de herramientas científicas robustas que integren mapas para identificar las áreas más sensibles que requieren intervención inmediata, así como un análisis geoespacial para determinar la mejor opción de respuesta que minimice el daño a nuestros ecosistemas, a quienes habitan y trabajan en la región, y a las actividades productivas, precisó.
En tanto, Ileana Villalobos enfatizó que la academia ayuda de manera especial en el desarrollo de conocimiento, así como en el diseño e implementación de políticas públicas.
Estimó de vital importancia que se vincule con el gobierno para generar los instrumentos necesarios para enfrentar retos ambientales tan relevantes para México.
A su vez, Armando Ocampo Zambrano, director ejecutivo de ASEA, mencionó que el convenio se enmarca en el Plan Nacional de Contingencia para Derrames de Hidrocarburos en las Zonas Marítimas Mexicanas.
Resaltó que el ABAN es una herramienta indispensable en el día a día que permite analizar, evaluar y ponderar los factores de terreno, ambientales sociales, económicos y la administración de los recursos disponibles ante una situación que involucre una emergencia.
“Requerimos contar con información técnica que debe revestir un carácter científico, veraz, oportuno, con datos actualizados para la mejor toma de decisiones”, subrayó.
El documento fue signado por Píndaro Díaz, Ileana Villalobos y Armando Ocampo; asistieron también José Gilberto Cardoso Mohedano, investigador del ICMyL en la Estación Ciudad del Carmen; y César Cano Cuevas, titular de la Unidad de Normatividad y Regulación de ASEA.
Acciones de la UNAM
De acuerdo con el convenio, las y los expertos universitarios proporcionarán opiniones técnicas basadas en el conocimiento de la región, donde el ICMyL tiene una estación de investigación.
Compilarán, actualizarán y seleccionarán información sobre derrames de crudo en el área de estudio; elaborarán fichas informativas con datos de zonas sensibles y recursos a proteger; y aportarán recomendaciones técnicas para la integración de los Mapas de Áreas Sensibles, la simulación de escenarios de derrames e identificación de opciones de respuesta.
También otorgarán apoyo técnico en el análisis de escenarios simulados para proponer opciones de respuesta, al igual que en el informe de resultados; y participarán en la elaboración del ABAN conforme a los resultados de común acuerdo con el Consejo Consultivo.
