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Fernández reitera su repudio a la represión en la Casa Rosada

Buenos Aires, 30 de noviembre del 2020. El presidente argentino, Alberto Fernández, responsabilizó al gobierno porteño por la violenta represión, en respuesta al vicejefe de gobierno de la ciudad, Diego Santilli, quien dijo que desde el gobierno nacional le ordenaron detener el ingreso a la zona de la Plaza de Mayo. “Nosotros no mandamos cortar nada. A las cuatro de la tarde terminaba el velatorio, algo que no dependía de mí. Es cierto que dispuse la Casa Rosada, pero yo respeté lo que la familia decidió, porque son sus duelos”, aseguró el mandatario.

En declaraciones a una estación de radio, Fernández recordó que los lugares donde se reprimió a la población son responsabilidad de la seguridad de la ciudad y destacó que “esa violencia de la policía fue incomprensible”, al relatar que habló con el jefe de gobierno, el derechista Horacio Rodríguez Larreta, quien le dijo que de ese tema estaba hablando Santilli con el jefe de gabinete de la nación, Santiago Cafiero.

El fin de semana la Secretaría de Derechos Humanos presentó un recurso judicial contra Rodríguez Larreta, y el vicejefe Santilli por la brutal represión de la policía de este municipio autónomo el jueves pasado contra miles de personas, incluidas numerosas familias que intentaban llegar a la gubernamental Casa Rosada, donde se velaban los restos del ídolo del futbol Diego Armando Maradona.

 

Buenos Aires, Argentina. 25 y 26 de noviembre de 2020. Argentina llora desconsolada la pérdida de su máximo ídolo, Diego Armando Maradona, quien falleció en la víspera, debido a un paro cardíaco. Decenas de miles de personas desfilaron ante el féretro que contiene el cuerpo de la leyenda del futbol, instalado en un vestíbulo principal de la Casa Rosada, el palacio presidencial, en la capital del país. Los visitantes arrojaron flores y camisetas de futbol por encima del largo parapeto que los separaba del ataúd cubierto por una bandera argentina. Hombres y mujeres lloraron sin consuelo, lanzaron besos al aire, se golpearon el pecho con el puño y gritaron «Vamos, Diego».

La represión de policías antidisturbios de la ciudad –ya denunciados en diversas manifestaciones anteriores en que dejaron decenas de heridos y detenidos– fue también condenada por el presidente Alberto Fernández. Además, en estas horas se reclama la vergonzante política de utilizar esta situación por la derechista alianza Cambiemos, ex funcionarios del gobierno de Mauricio Macri (2015-2019) y medios de comunicación afines a éste.

También hubo una serie de advertencias y amenazas de los ultraderechistas ante la posibilidad de que se apruebe en los próximos días la ley que permite el aborto seguro y gratuito, que envió el presidente al Congreso, lo que pronostica una semana muy complicada.

Fernández hizo una autocrítica por lo sucedido durante el funeral de Maradona y señaló a las “barras bravas” que siempre actúan con violencia, ratificando que la represión fue decidida por el gobierno de la ciudad. Aclaró que Maradona fue llevado a la Casa Rosada a petición de la familia, que a su vez recibió esa solicitud de Diego.

Al referirse a lo ocurrido en la casa de gobierno, asaltada por barras bravas y personas desesperadas por despedir a Maradona, explicó que el problema grave comenzó cuando entendieron que no iban a alcanzar a ver a Diego antes del cierre del velatorio, que aunque se le solicitó demorarlo unas tres horas más, no aceptaron.

Fue entonces cuando quienes habían derribado vallas, comenzaron a saltar sobre las rejas “de la misma forma violenta que hacen las hinchadas cuando no pueden entrar al estadio”, añadió Férnandez.

La ministra de Seguridad, Sabina Frederic, sostuvo que “es falso que la Policía Federal hubiera dado la orden de reprimir”, y al considerar “repudiable” esta actuación, destacó que el accionar de “la policía de la ciudad tiene una mecánica de trabajo: esa modalidad de personas sin uniforme que luego se colocan la chaqueta y comienzan a cazar gente es algo que nosotros no consideramos válido ni apto, y mucho menos si esa gente se ocupa de amenazar a periodistas o a cualquier ciudadano”.

Los integrantes de la Casa Militar que tienen a su cargo de seguridad del recinto presidencial tomaron a las medidas necesarias y nunca corrieron riegos ni el presidente ni sus acompañantes, o el féretro con los restos de Maradona.

Organizaciones peronistas denunciaron estas campañas “abiertamente golpistas” y se refirieron a que se ha llegado a calificar al gobierno de “Estado fallido”, como lo hizo el diario digital Infobae, relacionado con los sectores de inteligencia de Washington, y los periódicos Clarín y La Nación, abriendo la posibilidad de actuar de manera amenazante en momentos críticos, cuando se debaten temas cruciales para el país.

Con información de: https://www.jornada.com.mx/

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