Cultura

Dover Quartet ‘visitará’ México en su gira virtual

México, 25 de octubre del 2020.-La gira de Dover Quartet, que antes de la irrupción del nuevo coronavirus era presencial, ahora se convierte en tour virtual; se inició ayer en Costa Rica y continuará en México y Perú, para finalizar en Chile el día 30.

El programa general incluye obras de Beethoven, Brahms, Haydn y Dvorák; no obstante, para su presentación en México, el 27 de octubre, interpretarán Cuarteto no. 1 Metamorfosis nocturnas, de Györgi Ligeti (1923-2006) –una novedad en su repertorio–, además del Cuarteto en Do menor, opus. 76 no. 2, de Haydn, y el Cuarteto no. 13 en Sol mayor, opus. 106, de Dvorák.

Las piezas fueron grabadas ex profeso para la gira, denominada Curtis on Tour, ya que el cuarteto recién se unió al equipo docente del Instituto Curtis de Música –del cual son egresados–, en Filadelfia, como Ensamble en Residencia.

El concierto se transmitirá a partir de las 19 horas y permanecerá disponible sin costo en México, hasta el 3 de noviembre en las direcciones http://musica.unam.mex, https://www.festivalsanmiguel.com/ y https://eba.up.edu.mx. Un chat en vivo con los artistas comenzará al término del concierto.

Por otra parte, su filme documental Strings Attached estará disponible vía streaming a partir de hoy a las 18 horas y hasta el 31 de octubre, sin costo, en las direcciones ya mencionadas; todo, a cargo de la Dirección General de Música de la Universidad Nacional Autónoma de México, la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Panamericana y el Festival de Música de Cámara de San Miguel de Allende, donde han tocado en dos ocasiones.

Lanzado a la fama internacional en 2013 tras quedarse con todos los premios en la Banff Competition, el cuarteto está integrado por los violinistas Joel Link y Bryan Lee, la violista Milena Pajaro-van de Stadt, y el chelista Camden Shaw.

En entrevista con La Jornada, Link y Shaw explican que al crear un programa para sus conciertos, “casi pensamos como un chef en un restaurante que trata de ofrecer opciones para dar variedad al menú. Así que hay algo que casi todo el mundo disfrutará, y tal vez algo que resultará un reto. Para nosotros, la pieza desafiante es la de Ligeti, tanto para el cuarteto como para el escucha.

Ligeti fue un compositor magistral; en muchas maneras es uno de los grandes del siglo XX; sin embargo, no se interpreta tanto porque su música es muy difícil. El modo en que emplea el cuarteto de cuerdas está muy conectado con la tradición de Beethoven y Dvorák, entre otros, en la medida que toma un pequeño motivo y se expande sobre él a lo largo de la pieza de manera que es muy clásica. Entonces, aunque suene muy moderno, en realidad tiene raíces profundas en la tradición de la escritura del cuarteto de cuerdas.

Link y Bryan Lee se conocieron a los 13 años y desde entonces tocan juntos. Pero, ¿qué los hace diferentes de otros cuartetos de cuerdas? Según Link y Shaw el Dover Quartet es conocido por producir un sonido realmente grande, de modo que a veces parece que tocan más que cuatro. Así que somos conocidos por una especie de poder y riqueza en el sonido.

Se caracterizan también por no tener miedo de mostrar en ocasiones sus personalidades individuales, tal vez porque crecimos juntos. Fundirnos nos viene de manera natural, no nos molesta de repente apartarnos el uno del otro y tratar de mostrar nuestra personalidad. En el cuarteto nadie es tímido.

Personas normales con gustos normales

Se ha dicho que cuando el Dover Quartet toca, da la impresión de que no les importa la presencia de alguien más, ya que reproducen la música como la conocen y sienten. Les gusta el concepto de una lectura tipo cuarteto, en el sentido de alguien sentado que te lee un libro, que no tiene que ver con el desempeño de la historia de éste, sino de compartir algo contigo. Nos gusta compartir la música con los demás.

El documental Strings Attached, de hora y media de duración, se hizo con la idea de volver más accesible para el público lo que los Dovers hacen en lo clásico.

Esa falta de identificación fue algo que “notamos en nuestros viajes. Al estar en los aeropuertos nos preguntaban a qué nos dedicábamos. Al contestar: ‘pertenecemos a un cuarteto de cuerdas’, nuestros interlocutores respondían que no parecíamos el tipo de personas que tocarían música clásica. La idea fue reventar el mito y decir: ‘puedes verte como quieras’”.

Cuando Link viaja se viste de pants, sudadera con capucha y el violín trepado al hombro, además de sus maletas. Somos personas normales que disfrutan de cosas normales, agrega.

El cuarteto tomó su nombre de la pieza Dover Beach, de Samuel Barber, quien estudió en el Instituto Curtis de Música. Escogieron su nombre por su conexión con el instituto y por ser un compositor que admiran.

Actualmente, la agrupación graba el ciclo completo de piezas que Beethoven escribió para cuarteto de cuerdas.

Con información de: https://www.jornada.com.mx/

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