Salud y Belleza

Un niño que es abrazado con frecuencia tendrá un mejor desarrollo, advierten expertos.

El amor que tienen las mamás y los papás hacia sus hijos es de los más puros, mágicos y a la vez inexplicables sentimientos que existen.

Los cuidados, la protección, el tiempo que les dedican con juegos y demás actividades son algunas de las muestras de este poderoso e incondicional cariño.

Sumado a ello, las muestras físicas de amor, así como recordarles con palabras lo mucho que los quieren, se coronan como acciones que tienen un efecto positivo en su autoestima, crecimiento y desarrollo.

Los abrazos son los cariños más populares y reconfortantes que existen. Arropar a tu pequeño entre tus brazos es una excelente forma de demostrar tu amor y hacerle sentir seguro.

Además, los abrazos son un acto que no sólo hace sentir amado a tu pequeñito, sino que también influyen positivamente en su salud y desarrollo.

La importancia de los abrazos en la infancia

De acuerdo con la psicoterapeuta estadounidense Virginia Satir, pionera en terapia familia, los abrazos son un acto de amor fundamental en la vida de los niños.

Necesitamos cuatro abrazos al día para sobrevivir. Ocho abrazos al día para mantenernos. Doce abrazos al día para crecer.

Aunado a ello, un estudio publicado por la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos demostró que los abrazos pueden ser un factor importante en la salud de los niños a largo plazo.

De acuerdo con los investigadores, disfrutar de una relación amorosa por parte de los padres, donde las muestras de cariño se practique diariamente, provoca que los niños tengan menos posibilidades de desarrollar enfermedades a mediano y largo plazo.

Asimismo, investigadores de la Universidad de Virginia y Carnegie Mellon encontraron que los abrazos influyen en el alivio de los síntomas de un resfriado común.

De acuerdo con el estudio, las personas enfermas que experimentaron abrazos con más frecuencia presentaron signos menos graves de la enfermedad.

Por si todos esos beneficios fueran pocos, los abrazos también son una excelente dosis de seguridad, tranquilidad y felicidad.

Un estudio publicado en la revista científica PLOS ONE explica que la sensación de tacto propia de un abrazo desactiva la zona del cerebro que responde a las amenazas.

Esto ocasiona que se produzca menos cortisol, la hormona que se libera como respuesta al estrés, por lo que tu pequeño puede sentirse más tranquilo a pesar de haber sufrido una situación que lo haya hecho sentir amenazado o estresado.

Asimismo, los abrazos ayudan a liberar oxitocina, una de las famosas hormonas de la felicidad.

Más allá de estos beneficios, abrazar a tus hijos es un acto con el que le puedes demostrar de manera súper tangible tu amor y apoyo.

Con información de: https://www.vix.com

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