Telescopio Roman ampliará la búsqueda de planetas y el estudio del universo oscuro
- La NASA prevé generar un volumen sin precedentes de datos para explicar fenómenos aún desconocidos
Ciudad de México, 22 de abril de 2026.- Con la expectativa de revolucionar la observación del cosmos, la NASA presentó el telescopio espacial Roman, un proyecto científico orientado a detectar decenas de miles de exoplanetas y profundizar en el estudio de la materia y la energía oscuras, que constituyen la mayor parte del universo.
El nuevo instrumento, resultado de más de una década de desarrollo y una inversión superior a los 4 mil millones de dólares, cuenta con un campo de visión más de 100 veces mayor al del Hubble Space Telescope, lo que le permitirá analizar vastas regiones del cielo desde una órbita ubicada a 1.5 millones de kilómetros de la Tierra.
De acuerdo con Nicky Fox, responsable de las actividades científicas, el telescopio no solo facilitará el hallazgo de nuevos mundos, sino también el registro de miles de supernovas, ampliando significativamente el conocimiento astronómico disponible.
Uno de los elementos clave del proyecto será su capacidad de procesamiento de información. Según Mark Melton, ingeniero del sistema Roman, el equipo enviará cerca de 11 terabytes de datos diarios, lo que implicará que, en su primer año de operación, supere el volumen total de información recopilado por el Hubble durante toda su vida útil.
El telescopio, de más de 12 metros de altura, fue ensamblado en el Centro Goddard, en Maryland, desde donde será trasladado a Florida para su lanzamiento programado a inicios de septiembre mediante un cohete de SpaceX.
Durante la presentación, el director de la agencia, Jared Isaacman, subrayó que el Roman permitirá construir “un nuevo atlas del universo”, al ampliar la capacidad de observación y análisis del espacio profundo.
El telescopio lleva el nombre de Nancy Grace Roman, pionera de la astronomía moderna y figura clave en el desarrollo de misiones espaciales, considerada la “madre” del Hubble.
Especialistas destacan que, además de sus objetivos definidos, el Roman podría derivar en descubrimientos inesperados sobre la estructura y evolución del universo, lo que abre la posibilidad de avances científicos de alto impacto en los próximos años.
