Sin decisión tomada, gobierno somete fracking a evaluación científica
Grupo de universidades y expertos evaluará viabilidad técnica y ambiental; decisión incluirá consulta a comunidades y criterios de soberanía energética
Ciudad de México, 16 de abril del 2026.- El gobierno federal abrió la puerta a revisar el uso de fracturación hidráulica en México, al anunciar la creación de un grupo interdisciplinario que evaluará, con base científica, la viabilidad de explotar gas no convencional mediante tecnologías de menor impacto ambiental.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aclaró que no existe una decisión tomada y que cualquier determinación se sustentará en el análisis de especialistas, cuyos primeros resultados podrían conocerse en un plazo de dos meses.
El equipo está integrado por 17 académicos y representantes de instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México, la Universidad Autónoma Metropolitana y el Instituto Politécnico Nacional, además de centros de investigación especializados en energía y recursos hídricos.
De acuerdo con la mandataria, el propósito central es fortalecer la soberanía energética del país y reducir la dependencia del gas importado de Estados Unidos, que actualmente representa la mayor parte del consumo nacional. No obstante, subrayó que el análisis considerará de manera prioritaria los impactos ambientales y sociales asociados a esta técnica.
“No vamos a forzar ninguna decisión ni cerrar los ojos ante la evidencia científica disponible, tanto a favor como en contra”, sostuvo, al enfatizar que el proceso incluirá la participación de comunidades potencialmente afectadas.
En este contexto, adelantó que, de resultar viable, una de las zonas a considerar sería el estado de Coahuila, debido a su potencial energético y su cercanía con áreas de explotación en Estados Unidos.
La secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, Rosaura Ruiz, señaló que el grupo busca aportar rigor técnico y generar confianza pública en torno a una decisión de alto impacto para el país.
Sheinbaum reconoció que durante años mantuvo una postura contraria al fracking; sin embargo, indicó que la aparición de nuevas tecnologías y la necesidad de garantizar el abasto energético obligan a revisar el tema con una visión más amplia.
Finalmente, reiteró que cualquier resolución será resultado de un proceso informado, consensuado y responsable, en el que no se impondrán decisiones por encima de las comunidades ni se comprometerán los recursos naturales estratégicos.
