Sheinbaum fija postura frente a Estados Unidos: cooperación sí, injerencia no
- La presidenta solicita una investigación sobre el traslado de Ismael Zambada y cuestiona el uso de acusaciones sin sustento como mecanismo de presión política.
Ciudad de México, 10 de julio del 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que México no permitirá actos que vulneren su soberanía y reiteró que la investigación sobre el traslado de Ismael «El Mayo» Zambada a Estados Unidos debe desarrollarse con estricto apego al Estado de derecho y bajo la conducción de la Fiscalía General de la República (FGR).
Durante su conferencia de prensa, la mandataria señaló que, históricamente, distintos sectores del gobierno estadounidense han recurrido a señalamientos relacionados con el narcotráfico para ejercer presión política o propiciar escenarios de injerencia en otros países. En ese contexto, aseguró que este tipo de prácticas no sólo se han presentado durante su administración, sino también en el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Como antecedente, recordó episodios internacionales como el caso Irán-Contras, el cual evidenció operaciones encubiertas vinculadas con organizaciones criminales para alcanzar objetivos políticos y geopolíticos.
Respecto a las recientes declaraciones del exembajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, quien rechazó haber mentido sobre el secuestro y posterior traslado de Ismael «El Mayo» Zambada, Sheinbaum consideró que existen inconsistencias en la versión presentada por autoridades estadounidenses, particularmente después de que el avión utilizado en la operación fuera exhibido públicamente por el Buró Federal de Investigaciones (FBI) como parte de un operativo oficial.
Ante este escenario, explicó que el Gobierno de México solicitó a la Fiscalía General de la República profundizar las investigaciones para determinar si durante esos hechos se configuró algún delito en territorio nacional, especialmente por una posible violación a la soberanía del país.
La titular del Ejecutivo subrayó que el debate no gira en torno a la detención del líder del Cártel de Sinaloa, quien contaba con órdenes de aprehensión en México, sino al procedimiento mediante el cual fue trasladado a Estados Unidos y si dicho proceso transgredió las leyes mexicanas.
Precisó que la FGR ya contaba con una carpeta de investigación abierta sobre este caso, motivo por el cual será esa institución la encargada de establecer las responsabilidades legales correspondientes y, en su caso, determinar si existieron conductas constitutivas de delito.
Sheinbaum añadió que las consecuencias de estos hechos trascendieron el ámbito jurídico, al señalar que el traslado de Zambada detonó un conflicto interno dentro del Cártel de Sinaloa, con repercusiones directas en la seguridad de esa entidad.
Asimismo, informó que el Gobierno de México solicitó formalmente una explicación al actual embajador de Estados Unidos, Ronald Johnson, quien, dijo, revisa la información disponible para ofrecer una respuesta a las autoridades mexicanas.
La presidenta reiteró que México mantiene una relación de cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad, sustentada en los mecanismos bilaterales y en el tratado de extradición vigente, aunque advirtió que cualquier colaboración debe desarrollarse con pleno respeto a la soberanía nacional y al marco jurídico de ambos países.
En ese sentido, rechazó las versiones que señalan que su administración protege al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y sostuvo que cualquier procedimiento de extradición o acción penal debe sustentarse en pruebas sólidas y en los cauces legales establecidos. También desestimó las versiones sobre un supuesto ocultamiento del exmandatario estatal, al señalar que permanece en su domicilio.
Finalmente, Sheinbaum hizo un llamado a fortalecer la corresponsabilidad entre ambos países en el combate al crimen organizado y cuestionó la estrategia estadounidense para enfrentar las redes de distribución y financiamiento del narcotráfico. Señaló que además del combate a la producción y tráfico de drogas, resulta indispensable actuar contra los mecanismos de comercialización, lavado de dinero y financiamiento que operan dentro de Estados Unidos.
La mandataria reafirmó que México continuará colaborando con las autoridades estadounidenses para combatir al crimen organizado, siempre bajo los principios de respeto mutuo, coordinación institucional y defensa irrestricta de la soberanía nacional.
