Riesgos para la salud aumentan ante posible evento extremo de El Niño
- Altas temperaturas, fallas en servicios y presión a sistemas sanitarios marcarían el impacto global, advierten organismos internacionales
Ciudad de México, 03 de mayo del 2026.- El incremento sostenido de las temperaturas y la mayor frecuencia de olas de calor representan un riesgo creciente para la salud pública mundial, advirtió la Organización Mundial de la Salud (OMS), en un contexto en el que podría confirmarse en breve la llegada de un episodio intenso de El Niño.
De acuerdo con el organismo, los periodos prolongados de calor extremo —tanto diurno como nocturno— elevan el riesgo de enfermedades y mortalidad, especialmente entre población vulnerable como niños, adultos mayores y personas con padecimientos crónicos, incluidos diabetes, hipertensión y afecciones cardiovasculares o mentales.
La OMS alertó que las olas de calor pueden detonar emergencias sanitarias en lapsos cortos, además de generar efectos en cadena, como la disminución de la productividad laboral y la saturación de los sistemas de atención médica. A ello se suman posibles interrupciones en servicios esenciales, como electricidad, agua y transporte, que comprometen la operación de hospitales e infraestructura crítica.
En paralelo, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) informó que existe una alta probabilidad de que entre mayo y julio se establezcan las condiciones típicas de El Niño, debido al rápido calentamiento de la superficie del mar en el Pacífico ecuatorial.
Este fenómeno, considerado uno de los principales reguladores del clima global, altera los patrones de lluvia y favorece la aparición de sequías, precipitaciones intensas y otros eventos meteorológicos extremos en diversas regiones.
La OMM subrayó que, de confirmarse, este episodio podría ubicarse entre los más intensos de las últimas décadas, con impactos significativos en el comportamiento climático mundial.
Ambos organismos coincidieron en que el avance del cambio climático ha intensificado la magnitud y frecuencia de estos fenómenos, por lo que urgieron a reforzar las estrategias de prevención, adaptación y respuesta ante escenarios de calor extremo y variabilidad climática.
