Retiro de candidatos reconfigura disputa por París y Marsella rumbo a presidenciales
Movimientos estratégicos buscan frenar a adversarios en un escenario político fragmentado en Francia
París, 17 de marzo del 2026.- Las elecciones por el control de París y Marsella, las dos principales ciudades de Francia, entraron en una fase decisiva marcada por la declinación de candidaturas y el reacomodo de fuerzas políticas, en un contexto de creciente fragmentación previo a las elecciones presidenciales del próximo año.
En Marsella, el candidato de izquierda radical Sébastien Delogu, del partido La Francia Insumisa (LFI), anunció su retiro de la segunda vuelta con el objetivo de evitar la dispersión del voto progresista, ante el riesgo de que el Reagrupamiento Nacional, de ultraderecha, avance en la contienda por la alcaldía de la segunda ciudad más importante del país.
En paralelo, en París, se registró un movimiento similar desde el espectro opuesto. Sarah Knafo, aspirante de una fuerza de extrema derecha minoritaria, declinó participar en la segunda vuelta para respaldar a la candidata conservadora Rachida Dati, en un intento por arrebatar el control de la capital a la izquierda.
Estos ajustes reflejan la intensidad de la competencia electoral y la búsqueda de alianzas tácticas para concentrar el voto en bloques ideológicos, en medio de un escenario político cada vez más polarizado.
El desarrollo de estas elecciones locales es observado como un termómetro clave rumbo a la contienda presidencial, donde se anticipa una disputa cerrada entre diversas fuerzas políticas.
