Primera infancia, relegada en el presupuesto pese a la pobreza que afecta a millones
- Casi la mitad de los menores de cinco años viven en pobreza; especialistas advierten que los recursos destinados a esta etapa no corresponden con su importancia para el desarrollo
Ciudad de México, 10 de agosto del 2026.— A pesar de que la primera infancia constituye una etapa determinante para el desarrollo físico, cognitivo y emocional, casi la mitad de las niñas y los niños menores de cinco años en México viven en condiciones de pobreza, mientras los recursos públicos destinados específicamente a este sector permanecen por debajo de las necesidades identificadas por especialistas.
La situación fue expuesta durante la Sexta Jornada Nacional de Inversión en Primera Infancia, realizada en instalaciones de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), donde representantes gubernamentales, legisladores y organismos especializados llamaron a fortalecer el financiamiento de políticas públicas dirigidas a los primeros años de vida.
En el contexto de la próxima presentación del Paquete Económico 2027, Lorena Villavicencio Ayala, secretaria ejecutiva del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA), informó que el Anexo 18, Recursos para la Atención de Niñas, Niños y Adolescentes, contempla alrededor de 1.1 billón de pesos en el proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación que será presentado al Congreso en septiembre.
La cifra, sin embargo, representa prácticamente el mismo monto nominal aprobado para 2026, cuando el anexo recibió un billón 100 mil 142 millones de pesos, lo que, ante el contexto de las necesidades sociales y económicas del país, mantiene abierta la discusión sobre la suficiencia y distribución de los recursos destinados a la niñez.
Primera infancia concentra sólo una décima parte de los recursos
Villavicencio Ayala señaló que únicamente 10.17 por ciento, equivalente a 112 mil 53 millones de pesos, estaría destinado a la primera infancia, población integrada por más de 12 millones de niñas y niños de entre cero y cinco años.
En contraste, de acuerdo con la funcionaria, 64.5 por ciento de los recursos se orienta a niñas y niños de seis a 12 años, mientras 22 por ciento corresponde a la población adolescente.
La secretaria ejecutiva del SIPINNA consideró que existe una brecha entre la relevancia de los primeros años de vida y el financiamiento público destinado a esta etapa. Recordó que durante este periodo se produce una parte fundamental del desarrollo cerebral y se generan millones de conexiones neuronales.
En ese sentido, señaló que componentes contemplados en la Estrategia Nacional de Atención a la Primera Infancia (ENAPI), como educación inicial, crianza, detección temprana y salud mental, aún no cuentan con una distribución presupuestal que responda de manera equilibrada a las necesidades de este sector.
Pobreza y falta de cuidados profundizan desigualdades
José Ignacio Ávalos, presidente del Consejo Directivo del Pacto por la Primera Infancia, cuestionó si los datos presupuestales permiten sostener que las niñas y los niños más pequeños constituyen una verdadera prioridad de política pública.
El especialista insistió en la necesidad de avanzar en una mayor asignación de recursos para el cuidado y atención de los más de 12 millones de menores que integran la primera infancia en México.
A su vez, Arturo Olivares Cerda, presidente de la Comisión de Seguridad Social de la Cámara de Diputados, advirtió que casi la mitad de los menores de cinco años viven en pobreza y una proporción similar carece de acceso a servicios de cuidado infantil.
El legislador señaló que buena parte de la oferta de cuidados se concentra en instituciones vinculadas con la seguridad social, situación que genera una brecha para las familias cuyos integrantes no cuentan con un empleo formal.
Olivares Cerda sostuvo que invertir desde los primeros años de vida constituye una herramienta para reducir desigualdades y planteó la necesidad de avanzar hacia un sistema nacional de cuidados con mayor cobertura, coordinación institucional y recursos suficientes, a fin de evitar que niñas y niños queden excluidos.
Inversión temprana, estrategia contra la pobreza intergeneracional
Daniel Aceves Villagrán, coordinador de la Comisión para la Primera Infancia del SIPINNA y director general de Políticas en Salud Pública de la Secretaría de Salud, destacó que fortalecer las políticas dirigidas a este sector puede contribuir a romper los ciclos intergeneracionales de pobreza.
La atención a la primera infancia, explicó, no debe limitarse al apoyo de quienes ejercen las labores de cuidado, sino entenderse como una inversión estratégica para el desarrollo social y económico del país.
De acuerdo con estudios internacionales citados durante el encuentro, por cada dólar invertido en el bienestar de la primera infancia pueden generarse alrededor de 17 dólares de retorno económico, lo que coloca a las políticas dirigidas a los primeros años de vida como una de las inversiones sociales con mayor impacto a largo plazo.
Fernando Carrera, representante de UNICEF en México, coincidió en que la inversión en la infancia representa una de las alternativas más rentables para las sociedades, al señalar que los costos asociados con atender las necesidades de una persona mayor de 65 años pueden ser considerablemente superiores a los requeridos durante las primeras etapas de la vida.
Ante este escenario, los participantes coincidieron en que el desafío no radica únicamente en reconocer la importancia de la primera infancia, sino en traducir esa prioridad en decisiones presupuestales, políticas públicas sostenibles y mecanismos de atención que garanticen el ejercicio de los derechos de niñas y niños desde los primeros años de vida.
De cara a la discusión del Paquete Económico 2027, el debate plantea así un desafío para el Estado mexicano: convertir la inversión en la primera infancia en una política pública transversal y con recursos suficientes para enfrentar la pobreza, ampliar los servicios de cuidado y reducir las desigualdades desde el inicio de la vida.
