Colaboraciones

Paso a desnivel | Por: David Cárdenas Rosas | ¡Quien no conoce los Ángeles no conoce México!

Nació en 1937. Desde luego que hubo música de la buena.

Su lema está en un cuadro de terciopelo, como ameritan las grandes frases: “Quien no conoce los Ángeles, no conoce México”.

Hablamos del más popular de los salones de baile: Los Ángeles.

Ubicado en la conocida colonia Guerrero.

En su gran pista, las parejas de baile al compás de la música deslumbraron con sus pasos cotidianos y “domingueros” a los visitantes que “emperifollados” acudían a ese singular espacio.

La cartelera se confeccionó siempre para dar gusto a los más exigentes.

Los martes únicamente danzón. Los jueves, salsa; viernes campechano y, el domingo, todos los ritmos de moda.

El consumo, de acuerdo al sitio para bailar, refresco y, ni una gota de bebidas espirituosas.

El tiempo ha transcurrido y, Los Ángeles, cuenta en su calendario la respetable edad de 83 años.

Las huellas del tiempo han dejado marca en su interior. Pero fundamentalmente en el recuerdo de los bailadores.

Muchos solitarios coincidieron ahí con quien sería al paso del tiempo, su pareja de baile, sentimental y de vida.

Las mejores orquestas y solistas inundaron con su estilo el ambiente colorido de este imponente salón.

Incluso en algunos momentos de la tanda musical, las parejas se sentaban frente a sus mesitas rojas, alrededor de la pista en un palco alto, para deleitarse con la participación de las estrellas del momento.

En una fila, las damas que acudían solas ocupaban una silla esperando a que algún caballero les solicitara bailar una pieza. Y al aceptar y concluir la melodía, el caballero acompañaba a su pareja momentánea a tomar su lugar.

Casi no había diálogo.

Solo sentir la vibración y la cadencia de la música, como si de una competencia se tratase el tiempo que duraba la pieza musical.

Cadencia, ritmo, alegría, son los componentes del baile… disfrutar el momento, olvidarse de lo cotidiano, dar pasos como en un ritual y dejarse envolver por la magia del baile. Eso era.

Hoy el salón de baile Los Ángeles vive momentos tristes.

El Covid19 lo ha colocado en uno más de los sitios para divertirse que están a punto de cerrar sus puertas.

La falta de apoyo está colocando el candado.

¿Se cerrará el espacio en donde la alegría y el buen baile inspiró también a los grandes?

En el salón Los Ángeles, Benny Moré compuso la canción Bonito y sabroso, en una servilleta.

Benny estaba viendo bailar mambo que tocaba Pérez Prado y escribió: Ay, ¡qué bonito y sabroso bailan el mambo las mexicanas!

Hoy parece que su final está cerca.

Será una tristeza si esto sucede. Ojalá y no.

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