NASA avanza en construcción de base lunar para consolidar presencia humana fuera de la Tierra
- El programa Artemis contempla operaciones robóticas permanentes y servirá como plataforma de preparación para futuras misiones a Marte
Ciudad de México, 28 de mayo del 2026.- La NASA prevé que la futura base lunar del programa Artemis marque el inicio de la presencia humana permanente fuera de la Tierra y siente las bases tecnológicas para las próximas misiones tripuladas a Marte.
Carlos García-Galán, director del proyecto lunar de la agencia espacial estadounidense, explicó que la iniciativa combinará operaciones robóticas continuas, infraestructura especializada y misiones humanas periódicas para desarrollar sistemas de supervivencia y logística en el espacio profundo.
El especialista señaló que uno de los objetivos centrales es construir capacidades operativas en la Luna antes de emprender expediciones hacia Marte, debido a la complejidad técnica que representa mantener vida humana a grandes distancias de la Tierra.
“Para ir a Marte necesitamos aprender primero a operar en la Luna”, afirmó.
La NASA presentó recientemente la primera fase del programa, que contempla el despliegue de infraestructura durante los próximos años con apoyo de empresas privadas estadounidenses encargadas de desarrollar módulos de aterrizaje, vehículos autónomos y sistemas de exploración.
García-Galán detalló que la estrategia de la agencia consiste en concentrarse en investigación, coordinación y financiamiento, mientras que la industria privada participará en el diseño de naves y transporte de carga.
Indicó que la base lunar será instalada en la región del Polo Sur de la Luna, considerada estratégica por sus condiciones de iluminación y recursos potenciales, aunque también representa uno de los entornos más extremos conocidos.
En esa zona, explicó, las temperaturas pueden superar los 127 grados Celsius en áreas expuestas al Sol y descender por debajo de los 200 grados bajo cero en regiones de sombra permanente.
Además, las noches lunares pueden extenderse hasta por 14 días, lo que obliga a desarrollar tecnología capaz de soportar cambios térmicos extremos y garantizar la operación continua de equipos y hábitats humanos.
Otro de los retos identificados por la NASA es establecer cadenas logísticas sostenibles para abastecer a las futuras misiones tripuladas, considerando que la Luna se encuentra a aproximadamente cuatro días de viaje desde la Tierra.
El programa contempla inicialmente actividad robótica permanente las 24 horas del día, así como visitas periódicas de astronautas que trabajarán junto con infraestructura previamente instalada.
La meta final, explicó García-Galán, es alcanzar condiciones que permitan mantener personas de forma continua en la superficie lunar.
El directivo consideró además que los avances tecnológicos derivados de Artemis podrían generar beneficios para la vida cotidiana en la Tierra, tal como ocurrió con el programa Apolo, que impulsó el desarrollo de tecnologías vinculadas posteriormente a la computación y las telecomunicaciones.
Entre las posibles aplicaciones futuras mencionó sistemas avanzados de generación de energía y nuevas soluciones para regiones con acceso limitado a electricidad.
Finalmente, sostuvo que la consolidación de una base lunar transformará la relación de la humanidad con el espacio y abrirá una nueva etapa en la exploración científica y tecnológica del sistema solar.
