Cultura

La subasta de 58 piezas prehispánicas en Francia es inevitable.

  • El sistema galo defiende que el poseedor de la obra, en este caso casa Millon, actúa de buena fe

16 de enero del 2020.- No tenemos ninguna posibilidad técnica de impedir la subasta de la casa Millon, que rematará en París 53 obras prehispánicas procedentes de México, de las cuales 28 son originales, ni de exigir la restitución de estos bienes culturales”, afirma tajante el abogado y diplomático Jorge Sánchez Cordero.

Lo anterior, explica en entrevista, con base en la Convención de París de 1970, que detalla las medidas que deben adoptarse para prohibir e impedir el tráfico ilícito de bienes culturales.

En el sistema legal francés existe la presunción de que el poseedor es una persona de buena fe. Las leyes galas son extremas en esto, porque viene de una tradición en la que se dice que la posesión equivale al título. El derecho francés es protector de los derechos del poseedor”, agrega.

Destaca que la subasta de Millon “se llevará a cabo a la luz pública y quien adquiera los bienes lo hará a la luz pública, así que la presunción de buena fe les asiste”.

El remate denominado Los imperios de la luz, que se realizará el miércoles 22 de enero a las 15:00 horas, en el Hotel Drouot de París, ofertará también 22 piezas, de esas 53, que son “recreaciones de reciente manufactura” y dos lotes que no tienen fotografía, por lo que no se dictaminaron, informa Alejandro Bautista, subdirector de Registro de Monumentos Arqueológicos Muebles del INAH, quien elaboró el dictamen a partir de una “revisión minuciosa” del catálogo digital de Millon.

El arqueólogo comenta que las 28 piezas proceden de cuatro regiones: el Occidente de México, el Altiplano Central, la Costa del Golfo y la zona maya.

Entre las obras originales, destacan varias máscaras en roca de estilo teotihuacano, que datan de entre el 200 y el 600 d.C.; un par de vasos mayas, así como dos cabezas de escultura, una maya elaborada en estuco.

Todas son valiosas. Su valor no es económico, sino patrimonial. Tal vez algunas no sean estética o estilísticamente llamativas, pero forman parte del patrimonio nacional”, señala quien aclara que el 3 de enero el INAH entregó a la Fiscalía General de la República (FGR) este dictamen y la denuncia para exigir la restitución de los bienes.

Por su parte, Sánchez Cordero dice que “la forma como los bienes culturales transitan del mercado ilícito al lícito es tenue. Y prácticamente es imperceptible que el mercado reconozca cuáles bienes culturales son de procedencia lícita o ilícita”.

Explica que la Convención de París “es sólo de derecho público, entre Estados, y privilegia la vía diplomática. Tiene serias limitaciones, porque la posibilidad de la restitución de los bienes culturales, ya sea robados o exportados, es sumamente pobre. Como rige entre Estados, tiene una disposición mal redactada, carece de una operatividad jurídica seria para poder exigir las restituciones al país de origen.

Además, el problema no es entre México y Francia, sino entre México y la casa Millon. El gobierno francés no tiene nada que ver, porque es una relación entre particulares. El problema es que debemos litigar en contra de los poseedores de esos bienes culturales. México sólo puede pedir la solidaridad internacional”.

 

 

 

PROCESO DE LA FISCALÍA

Fuentes de la FGR ratificaron ayer que el pasado 3 de enero se recibió una denuncia respecto a que la casa Millon celebrará una subasta en París, Francia, ofertando piezas culturales mexicanas, por lo que se abrió la carpeta de investigación FED/SEIDF/UEIDAPLE-EXT/0000005/

2020, en la que se han practicado las siguientes diligencias:

El 3 de enero se solicitó al INAH realizara dictamen en materia de arqueología, el cual concluyó que 28 piezas de las ofertadas forman parte del patrimonio cultural de la nación. El 6 de enero se solicitó asistencia jurídica internacional, para que a través de los medios diplomáticos se suspendiera dicha subasta. El 8 de enero se solicitó a la Dirección General de Asuntos Policiales Internacionales e Interpol México realizara las acciones legales para suspender dicha subasta”, apunta el documento.

Aclaran que, de conformidad con la Convención de París, “para poder repatriar dichos bienes culturales es necesario acreditar que el bien arqueológico se encuentre formalmente registrado o inventariado y contar con datos de la fecha de su sustracción, ya que dicha Convención sólo protege los bienes sustraídos después de la fecha en la que se celebró ésta”.

 

 

 

En este contexto, para solicitar legalmente la repatriación de esos objetos es necesario: contar con datos que permitan establecer dónde, cuándo y cómo se sustrajo el bien arqueológico. Y que éste se encuentre registrado o inventariado.

Según la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, le compete al INAH llevar a cabo el referido registro o inventario. También correspondería al INAH proporcionar la información relacionada con la sustracción del bien cultural. Esta Fiscalía está solicitando al INAH nos proporcione dicha información para estar en condiciones de poder exigir que los bienes arqueológicos sean repatriados”, concluye.

Con información de: https://www.excelsior.com.mx/

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