Tecnologia

Insta Naciones Unidas a crear normas que garanticen sistemas de IA seguros y fiables

Nueva York, 22 de marzo del 2024.- Ante la explosión de la inteligencia artificial (IA), que despierta tanto entusiasmo como preocupación, la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) pidió ayer crear normas internacionales, en la primera resolución que se adopta sobre este delicado asunto.

El texto, preparado por Estados Unidos y copatrocinado por un centenar de países, se adoptó por consenso tras varios meses de negociaciones.

La resolución, que excluye la IA militar, subraya la necesidad de determinar normas que garanticen que los sistemas de inteligencia artificial sean seguros y fiables.

La aspiración es promover, en lugar de obstaculizar, la transformación digital y el acceso equitativo a los beneficios de estos sistemas, con el fin de alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, que pretenden garantizar un futuro mejor para la humanidad de aquí a 2030.

Es un paso histórico hacia el establecimiento de normas internacionales claras para la IA y para fomentar sistemas de esa tecnología seguros y fiables, aseguró Kamala Harris, vicepresidenta de Estados Unidos.

Debe adoptarse y desarrollarse de forma que proteja a todos de posibles daños y garantice que todos puedan disfrutar de sus beneficios, sostuvo la vicepresidenta en un comunicado, en el que pidió abordar desde los riesgos catastróficos para la humanidad hasta los daños sufridos por individuos y comunidades, como los prejuicios.

La aparición a finales de 2022 de ChatGPT, de la empresa californiana OpenAI, capaz de escribir disertaciones, poemas o hacer traducciones en segundos, otorga a los intentos de regular la IA una nueva dimensión.

Este sistema reveló el enorme potencial de la inteligencia artificial, pero también expuso sus riesgos para la democracia, en un año en que la mitad del mundo elegirá a sus líderes, o por la difusión de fotografías o videos falsos que pueden manipular a la opinión pública y arruinar la vida de las personas.

Por eso, el texto reconoce que, sin salvaguardias, esa tecnología corre el riesgo de socavar los derechos humanos, reforzar los prejuicios y la discriminación, además de poner en peligro la protección de los datos personales.

En este sentido, pide a todos los estados miembros y otras partes interesadas que se abstengan o dejen de utilizar sistemas de inteligencia artificial que no puedan utilizarse respetando los derechos humanos o que presenten riesgos excesivos para el ejercicio de los derechos humanos.

La resolución se centra principalmente en los beneficios potenciales de la IA para el desarrollo, y afirma estar comprometida con la reducción de la brecha digital entre países y dentro de ellos.

Para el embajador de Marruecos, Omar Hilale, se trata de un trampolín para las iniciativas multilaterales existentes y futuras sobre cooperación digital aunque no es un fin en sí misma, sino el comienzo de nuestro viaje colectivo para un desarrollo sostenible que no deje a nadie atrás.

Antonio Guterres, secretario general de la ONU, que ha hecho de la regulación de la IA una de sus prioridades, pide que se cree una entidad de la organización que siga el modelo del Organismo Internacional de Energía Atómica para regular este tormentoso terreno.

Luego de destacar las amenazas que suponen la desinformación y los prejuicios, la semana pasada alertó de los sesgos de las tecnologías diseñadas principalmente por hombres y que ignoran las necesidades y derechos de las mujeres.

Los algoritmos dominados por hombres podrían literalmente programar la desigualdad en actividades como la planificación urbana, la calificación crediticia o las imágenes médicas, durante años, advirtió.

El 13 de marzo, el Parlamento Europeo aprobó la primera ley en el mundo para regular el uso de la IA en la Unión Europea.

Con información de: Afp

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