Imelda Castro, nueva coordinadora de la transformación en Sinaloa
- Morena, PT y PVEM cierran filas en torno a la senadora con licencia; los partidos reconocen el complejo escenario político que enfrenta la entidad y llaman a mantener la unidad
Ciudad de México, 26 de agosto del 2026.- Las dirigencias de Morena, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) anunciaron la designación de la senadora con licencia Imelda Castro como coordinadora estatal de la defensa de la transformación en Sinaloa, en un contexto marcado por la complejidad política que atraviesa la entidad.
Al confirmar el nombramiento, la presidenta de Morena, Ariadna Montiel Reyes, reconoció que Sinaloa enfrenta “tiempos complejos”, pero sostuvo que el movimiento no dejará solo al pueblo sinaloense.
El Partido del Trabajo y el Partido Verde manifestaron igualmente su respaldo a la designación, con lo que las tres fuerzas políticas establecieron una postura de unidad en torno a Castro.
La presidenta nacional del PVEM, Karen Castrejón, explicó que el anuncio se adelantó debido al delicado momento político que vive Sinaloa y, principalmente, “por el bienestar de la gente”.
Señaló que, aunque el aspirante del Verde, Ricardo Madrid, registraba “muy buenos números”, el partido decidió privilegiar la unidad y respaldar a Imelda Castro.
“Ante este momento, Sinaloa requiere esperanza, unidad y que Imelda cuente con un gobierno del estado que vaya de la mano con ella”, afirmó.
Tras recibir la constancia que acredita su designación, Castro sostuvo que las investigaciones relacionadas con hechos ocurridos en México deben ser conducidas por las instituciones nacionales.
Sin hacer referencia directa a las indagatorias relacionadas con el gobernador Rubén Rocha Moya, la senadora con licencia afirmó que su proyecto no estará centrado en el pasado, al tiempo que subrayó que la defensa de la soberanía nacional “no implica enfrentarnos con nadie”.
La designación coloca a Castro como la figura de unidad de Morena, PT y PVEM en Sinaloa, en un escenario en el que las dirigencias partidistas buscan cerrar filas y privilegiar la estabilidad política de la entidad.
