Gobierno de Bolivia endurece postura ante protestas y bloqueos
- La crisis política se profundiza con 150 cierres carreteros, desabasto de combustible y nuevas medidas sobre el estado de excepción
La Paz, 27 de mayo del 2026.- El gobierno de Bolivia endureció este martes su discurso frente a la ola de protestas y bloqueos que paralizan distintas regiones del país, mientras la crisis política y social continúa escalando por el desabasto de combustible, alimentos y servicios médicos.
El presidente Rodrigo Paz responsabilizó directamente al ex mandatario Evo Morales de promover las movilizaciones y aseguró que enfrentará a la justicia. “No vamos a otorgarle ni un muerto más”, afirmó el mandatario al referirse a los enfrentamientos registrados durante los operativos de desbloqueo.
Paz sostuvo además que Morales permanece resguardado en la región de El Chapare por grupos afines, en medio del proceso judicial que enfrenta por una presunta relación con una menor de edad.
En paralelo, la Asamblea Legislativa Plurinacional aprobó eliminar restricciones para la declaratoria del estado de excepción, disposiciones que habían sido establecidas tras las matanzas de Senkata y Sacaba en 2019 para limitar el accionar de las fuerzas de seguridad. La medida fue enviada al Ejecutivo para su promulgación.
Mientras tanto, las protestas se extendieron a unos 150 puntos de bloqueo en carreteras nacionales. La estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos informó que mil 600 cisternas permanecen detenidas, agravando la escasez de gasolina en varias ciudades.
Las afectaciones alcanzaron ya al sistema de salud. Ambulancias de cinco municipios de la provincia Sur Yungas permanecen varadas en La Paz por falta de combustible y autoridades reportaron cuatro fallecimientos relacionados con la falta de atención médica oportuna.
El sector transportista de La Paz retomó además un paro indefinido al denunciar incumplimientos en acuerdos pactados con el gobierno para garantizar el acceso a gasolina y compensar daños ocasionados por combustible contaminado.
En la carretera entre Cochabamba y Oruro se registraron nuevos enfrentamientos luego de que fuerzas policiales intentaran liberar la vía y grupos manifestantes respondieran con detonaciones de dinamita. El comandante policial Mirko Sokol negó que las fuerzas de seguridad utilizaran armas letales durante los operativos.
En el plano internacional, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, expresó su solidaridad con el gobierno boliviano y llamó a preservar el diálogo político, evitar la violencia y respetar las instituciones democráticas.
