Francia da luz verde a ley integral contra la violencia hacia mujeres y menores
- La Asamblea Nacional aprobó por unanimidad la iniciativa surgida tras el asesinato de Lyhanna; el proyecto será revisado por el Senado, mientras persiste el debate sobre los recursos para aplicarlo en 2027.
París, Francia, 13 de octubre del 2026.- Con el respaldo unánime de la Asamblea Nacional, Francia avanzó en la aprobación de una ley integral para combatir la violencia sexista y sexual, iniciativa que surgió de la presión de organizaciones feministas y colectivos de protección a la infancia tras el asesinato de Lyhanna.
El proyecto, que concluyó seis días de debate el viernes pasado, fue sometido a votación en su conjunto este martes y ahora deberá ser analizado por el Senado, como parte de su proceso legislativo.
La aprobación parlamentaria representa un avance para los sectores que impulsaron la propuesta; sin embargo, aún está pendiente definir el financiamiento necesario para poner en marcha las medidas contempladas. La asignación de recursos será uno de los asuntos centrales de la discusión del presupuesto francés para 2027, cuyo debate comenzó este martes.
Antes de la votación definitiva, los legisladores volvieron a examinar varias disposiciones a solicitud del Gobierno, que pidió una segunda deliberación al considerar que algunos resultados previos no correspondían de manera representativa a la composición política del hemiciclo.
La ponente socialista Céline Thiébault-Martínez expresó su desacuerdo con la eliminación de los artículos destinados a brindar protección a las mujeres extranjeras, a quienes identificó como uno de los sectores más expuestos a situaciones de vulnerabilidad.
Pese a esas modificaciones, la legisladora defendió el contenido general de la propuesta y destacó su objetivo de fortalecer la respuesta frente a la violencia contra mujeres y menores de edad.
“Un texto magnífico para luchar contra la violencia contra las mujeres y los niños”, afirmó, al valorar el alcance de la iniciativa.
El proyecto continuará ahora su recorrido legislativo en el Senado, mientras las autoridades francesas deberán definir cómo financiar las acciones previstas para garantizar su aplicación.
