Fiscales de Minnesota acusan a agente migratorio por agresión en caso inédito
El funcionario enfrenta cargos por amenazar con arma de fuego; debate sobre inmunidad federal marca el proceso judicial
Washington, 16 de abril del 2026.- Fiscales del estado de Minnesota presentaron cargos penales contra un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) por agresión en segundo grado, en un caso que autoridades consideran sin precedentes en el contexto del despliegue masivo de fuerzas federales durante la administración de Donald Trump.
El agente Gregory Donnell Morgan Jr. fue acusado de amenazar con un arma de fuego a dos personas durante un incidente ocurrido en febrero. De acuerdo con la denuncia presentada por la fiscal del condado de Hennepin, Mary Moriarty, el imputado habría apuntado repetidamente con una pistola a los ocupantes de un vehículo mientras conducía de forma irregular por el acotamiento de una autopista.
Las autoridades locales emitieron una orden de arresto en su contra. Los cargos representan el primer proceso penal contra un agente del ICE vinculado a la llamada “Operación Metro Surge”, en la que cientos de elementos federales fueron desplegados para realizar detenciones masivas de migrantes y manifestantes.
Según la investigación, el 5 de febrero Morgan conducía un vehículo sin distintivos cuando utilizó ilegalmente el acotamiento de la autopista 62. Tras un intercambio con otro automóvil, se emparejó con éste, bajó la ventanilla y apuntó con su arma directamente a las víctimas.
Moriarty afirmó que el caso constituye “un hito importante” en los esfuerzos por exigir rendición de cuentas a agentes federales. Ante cuestionamientos sobre posibles tensiones con el gobierno federal, sostuvo que su oficina actuará conforme a la ley estatal y buscará que el acusado enfrente la justicia.
El proceso se desarrolla en medio de un debate sobre el alcance de la inmunidad de los agentes federales. La administración Trump ha sostenido que éstos cuentan con “inmunidad absoluta” frente a procesos estatales, postura respaldada por el subjefe de gabinete de la Casa Blanca, Stephen Miller.
No obstante, la fiscal Moriarty rechazó esa interpretación y señaló que corresponde al agente demostrar que sus acciones estaban dentro de sus funciones oficiales. Advirtió que, aunque el Departamento de Justicia podría buscar trasladar el caso a una corte federal, su oficina mantiene la intención de llevar el proceso hasta sus últimas consecuencias.
“La conducta descrita excede con creces las atribuciones de un agente federal”, subrayó la fiscal, al reiterar que se buscará fincar responsabilidades por los hechos.
