Escasez de medicamentos se agrava en Cuba y empuja a ciudadanos al mercado negro
Farmacias estatales enfrentan desabasto crónico; pacientes con enfermedades crónicas, los más afectados
La Habana, 23 de febrero del 2026.- La crisis de medicamentos en Cuba se profundiza y golpea de manera directa a miles de pacientes que dependen de tratamientos continuos. Si hace apenas unos meses las farmacias de La Habana registraban largas filas desde la madrugada para adquirir los escasos fármacos disponibles, hoy el panorama es aún más crítico: la distribución es irregular y muchos productos han desaparecido por completo de los anaqueles.
Antibióticos, analgésicos y anticonceptivos ya no se encuentran con facilidad. A ello se suma la ausencia de medicamentos esenciales para enfermedades crónicas como hipertensión y diabetes, entre ellos enalapril, atenolol, propranolol, amlodipino, metformina, insulina y glibenclamida. La falta de estos tratamientos representa un riesgo directo para la salud de miles de personas.
También han dejado de distribuirse con regularidad insumos considerados prioritarios para mujeres embarazadas, como ácido fólico, fumarato ferroso, carbonato de calcio y vitaminas prenatales, todos comercializados a través de la red estatal.
En entrevista con la agencia rusa Sputnik, la estomatóloga jubilada Miriam Céspedes señaló que los medicamentos “controlados”, aquellos que requieren receta médica, no están llegando de forma mensual a las farmacias, lo que agrava la situación de pacientes crónicos que dependen de su suministro continuo.
Ante el desabasto, numerosos cubanos recurren a grupos en redes sociales y aplicaciones de mensajería para conseguir fármacos a precios muy superiores a los oficiales. Según testimonios, algunos productos son traídos desde India, China o República Dominicana para su reventa en la isla, mientras que otros provienen incluso de la producción nacional destinada al sistema regulado.
Aunque esta semana reaparecieron en algunas farmacias capitalinas medicamentos como atenolol y sertralina, el alivio es temporal. “Se agotan enseguida, no alcanzan para todos”, relató a Sputnik el carpintero Cirio Castellanos, quien describió la situación como “muy difícil”.
La persistente escasez de fármacos se suma a las tensiones económicas que enfrenta la isla y coloca bajo presión al sistema sanitario estatal, históricamente presentado por el gobierno como uno de los pilares del modelo cubano.
