El Papa: Frenen espiral de violencia y den espacio a la diplomacia.
Más de 14 millones de personas se han visto desplazadas en todo Sudán y millones padecen hambre tras tres años de conflicto.
Al concluir la oración mariana del Ángelus este domingo 9 de agosto de 2026 en la Plaza de San Pedro, el Papa León XIV volvió a elevar su voz ante el sufrimiento provocado por las guerras y los conflictos que continúan golpeando a numerosas poblaciones civiles. El Pontífice dirigió un llamamiento particular por Sudán, Ucrania y Rusia, con una renovada petición para que las partes depongan las armas y se abran caminos concretos hacia la paz.
Al referirse a la situación en Sudán, el Obispo de Roma manifestó su preocupación por la tragedia que se vive especialmente en la ciudad de El-Obeid y aseguró su cercanía espiritual a todo el pueblo sudanés. En este contexto, pidió a las autoridades garantizar corredores humanitarios para la población civil e instó a la comunidad internacional a respaldar los esfuerzos encaminados a alcanzar un alto el fuego inmediato.
“Recemos para que el Señor sostenga a quienes sufren, convierta los corazones de quienes siembran la violencia y conceda la paz tan esperada”, exhortó el Papa.
Evitar otra catástrofe humanitaria
Las Naciones Unidas advierten a la comunidad internacional de que El-Obeid corre el riesgo de convertirse en la próxima catástrofe humanitaria de Sudán. La población denuncia que se está quedando sin alimentos, agua y suministros médicos tras meses de asedio, mientras los drones siguen lanzando ataques y la violencia sexual se ha vuelto más habitual.
Los combates continúan en la capital del estado de Kordofán del Norte y sus alrededores, ya que El-Obeid se encuentra en un corredor estratégico del centro de Sudán y en la carretera que conduce a la región occidental de Darfur.
Más de 14 millones de personas se han visto desplazadas en todo Sudán y millones padecen hambre tras tres años de conflicto.
