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Drogas y clínicas fantasma: nuevas revelaciones dan un giro al caso de los turistas estadounidenses asesinados en Matamoros

  • Durante las últimas horas la aparición de los supuestos responsables y el historial delictivo de las víctimas han comprometido las versiones iniciales

Ciudad de México, 09 de marzo del 2023.- El pasado martes 7 marzo, dos estadounidenses fueron hallados muertos en Matamoros, Tamaulipas, cuatro días después de ser secuestrados junto con dos compatriotas en la ciudad fronteriza. Este caso de violencia ha generado una serie de señalamientos entre autoridades mexicanas y estadounidenses sobre el actuar en el mismo y la modalidad en que los ciudadanos americanos fueron privados de su libertad.

Con el paso de los días, el caso se ha complicado y ha pasado de una supuesta confusión en la que estuvieron involucrados integrantes del Cártel del Golfo, a una rencilla política binacional y a crecientes señalamientos a los estadounidenses, por su pasado delictivo.

¿Qué hacían las víctimas en México?

Las víctimas que han sido identificadas por diversos medios estadounidenses como Shaeed Woodard, Zindell Brown (ambos encontrados sin vida), Eric James Williams, encontrado herido, y Latavia McGee cruzaron a México el pasado viernes 3 de marzo, pues supuestamente porque uno de ellos planeaba someterse a una cirugía estética.

Es muy importante señalar que esta versión está basada en declaraciones de sus familiares a la prensa estadounidense y es corroborada por documentos hallados en su vehículo. Puedes checar más sobre ello en: Viajó a Tamaulipas a operarse y la secuestraron.

«Lo que se encontró, fueron exámenes de laboratorio médico con la intención de que una de las personas americanas venía a hacerse una cirugía de tipo estética a una de las clínicas de la frontera», dijo el gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal.

«Ese es el motivo (…) de la presencia de ellos en Matamoros», añadió.

Hay que recordar que Villarreal descartó versiones difundidas en redes sociales de que las víctimas trabajaban para la Oficina Federal de Investigaciones estadounidense, FBI.

«No hay ningún fundamento para pensar que tengan alguna relación con el FBI», sostuvo.

Su visita a Matamoros, una ciudad que está entre las más golpeadas por la delincuencia organizada del país, ocurrió mientras está vigente una alerta del gobierno estadounidense para que sus ciudadanos se abstengan de viajar a Tamaulipas, debido a los secuestros y otros crímenes.

Sobre el secuestro

Los estadounidenses ingresaron a territorio mexicano el pasado 3 de marzo a las 09:18 horas en una camioneta blanca con placas del estado de Carolina del Norte.

Imágenes de videovigilancia registran su recorrido por calles del centro de Matamoros a partir de las 11:12 horas. Minutos después, empiezan a ser seguidos, primero por un automóvil sedán y luego por tres camionetas.

A las 11:45 horas  las cámaras muestran que el vehículo de los estadounidenses es interceptado por las tres camionetas. De una de ellas, descienden cuatro hombres armados.

Poco después arriban al lugar otros tres automóviles, entre ellos una camioneta blanca en la que, según imágenes difundidas en redes sociales, los estadounidenses fueron subidos a la caja por sus captores.

«Se va fortaleciendo la línea (investigativa) de que fue una confusión (de los criminales), no fue una agresión directa» contra los visitantes, comentó el fiscal estatal Irving Barrios, aclarando que todas las hipótesis siguen abiertas.

Las cuatro víctimas intentaron de escapar

Tras ser subidos por la fuerza a la camioneta, los cuatro estadounidenses se bajaron e intentaron huir, pero los secuestradores les dispararon y los hicieron caer al suelo, según relata la fiscalía estatal en una presentación impresa, ilustrada con algunas capturas de video.

Una mexicana de 33 años murió cerca del lugar, posiblemente víctima de una bala perdida.

Luego del ataque, los captores se acercaron y arrastraron a los heridos, así como a la mujer que resultó ilesa, los subieron nuevamente a la camioneta y partieron rápidamente, mientras otro vehículo custodiaba a los agresores.

La fiscalía no precisa si el intento de fuga ocurrió en el mismo lugar en que fueron interceptados o en otro punto de la ciudad.

Cautiverio, hallazgo de los cuerpos y sobrevivientes

Villarreal informó que durante los tres días posteriores al secuestro los rehenes fueron trasladados a diversos lugares de la ciudad, entre ellos una clínica, para «crear confusión y evitar las labores de rescate».

La búsqueda resultó infructuosa desde el viernes hasta el lunes, pues algunas de las informaciones recibidas habrían tenido por objeto «despistar el trabajo de las autoridades», reconoció el fiscal Barrios.

Agentes de esta dependencia recorrieron al menos seis hospitales de la ciudad sin encontrar a personas heridas.

El FBI ofrecía una recompensa de 50 mil  dólares a quien brindara información sobre el paradero de los secuestrados.

El hallazgo final, derivado de un operativo en un barrio periférico, se dio en una casa de madera ubicada cerca de una laguna.

Allí yacían los cadáveres de dos hombres, mientras los sobrevivientes, uno de ellos herido en una pierna, fueron repatriados el martes.

Un solo detenido

Hasta el momento, el único detenido «en flagrancia» por el secuestro es un hombre de 24 años, natural de Tamaulipas, identificado como José Guadalupe «N«, quien custodiaba a los cautivos cuando arribaron las autoridades.

Barrios insistió en que aún no existen elementos para determinar a qué organización criminal pertenece, pero indicó que «el grupo delictivo que se tiene conocimiento que opera ahí es el cártel del Golfo».

El embajador estadounidense en México, Ken Salazar, también subrayó la preocupación de su gobierno por «el control que ejerce el cártel del Golfo en la zona conocida como la frontera chica», en referencia al límite con Tamaulipas.

Estadounidenses secuestrados tenían antecedentes penales en EU por tráfico de drogas

Los cuatro estadounidenses del caso en Matamoros, contaban con antecedentes penales por distribución de drogas y otros delitos, según el portal de Arrests.org.

Shaeed Woodard y Zindell Brown, fueron hallados sin vida en el ejido Tecolote en Matamoros tras ser reportados como desaparecidos junto con Eric Williams y Latavia McGee, esos dos últimos encontrados vivos y actualmente en protegidos en Estados Unidos.

A través del portal de Arrests.org se ha comprobado que los tres masculinos cuentan con antecedentes penales de tráfico de drogas, detenidos en Lake City, Carolina del Sur.

Justamente es donde precisamente las autoridades americanas tienen una lucha por el tráfico de drogas, principalmente por el “fentanilo arcoíris”.

Además, Latavia McGee o Latavia Washington, también cuenta con récord criminal, según el portal  Arrests.org, donde dan a conocer que la mujer, rescatada con vida en Matamoros, ha sido detenida en varias ocasiones.

La Fiscalía General de Justicia del Estado de Tamaulipas, confirmó que los cuerpos de los dos estadounidenses continúan en el Semefo de Matamoros, mientras que los sobrevivientes ya están en los Estados Unidos.

Latavia McGee ya había viajado a México

Barbara Burgess, madre de Latavia McGee comentó en la entrevista que su hija viajaba a México por segunda vez para someterse a un procedimiento médico.

“Viajó al país para someterse a una cirugía hace unos dos o tres años”, dijo Burgess.

El FBI le informó el pasado domingo que su hija había sido secuestrada y estaba en peligro. Por otro lado un funcionario estadounidense con conocimiento de la investigación señaló a la CNN, que los recibos encontrados en el vehículo en el que viajaban los estadounidenses, les revelaron que estaban en México para someterse a procedimientos médicos.

Es importante señalar que esta información fue confirmada por un amigo cercano de Washington McGee. También señaló que el grupo reservó un hotel en Brownsville y planeó conducir a Matamoros para la cirugía.

Tras enterarse del secuestro, el amigo se preocupó mucho y se acercó al consultorio del médico para obtener información.

“Cuando me comuniqué con el consultorio del médico, me dijeron que Latavia se había acercado a ellos para pedirles direcciones porque estaba perdida”, comentó el entrevistado.

“Me enviaron una captura de pantalla de los mensajes y dijeron que le enviaron la dirección y le preguntaron si estaba usando un GPS”, finalizó.

Amiga avisó a policía de estadounidenses plagiados en México

El desesperado intento para rescatar a cuatro estadounidenses que fueron hechos cautivos en México, secuestro en el que dos murieron, ocurrió después de que una quinta persona que viajaba con el grupo se puso en contacto con la policía cuando los demás no volvieron a Estados Unidos como se tenía previsto.

Cheryl Orange, quien no cruzó a México con los demás, dijo a The Associated Press en un mensaje de texto que se suponía que sus tres amigos iban a regresar menos de 15 minutos después de dejar a su acompañante, Latavia McGee, en su cita para una cirugía estética el viernes en la ciudad mexicana de Matamoros, limítrofe con Texas.

Orange se quedó en un motel en Brownsville, Texas, y dijo que se preocupó a medida que pasaba el tiempo y no tenía noticias del resto del grupo.

El jueves, los cinco amigos emprendieron un viaje por carretera en una camioneta tipo minivan alquilada desde Carolina del Sur hasta el extremo sur de Texas, según un reporte policial basado en la declaración de Orange. Cuatro de ellos partieron aproximadamente a las 8 de la mañana del viernes rumbo a México.

Las declaraciones de Orange y el reporte ofrecen el panorama más detallado hasta el momento de lo que sucedió antes del secuestro.

El Cártel del Golfo entrega a los supuestos secuestradores de los estadounidenses

Maniatados y boca abajo, fueron localizados cinco sujetos que presuntamente fueron «entregados» a las autoridades por un grupo delictivo por su supuesta participación en los hechos del pasado 3 de marzo en Matamoros, Tamaulipas. Los individuos serían integrantes del grupo llamado «Escorpiones» que opera en la frontera de Tamaulipas con Texas.

Fueron encontrados amarrados y con vida a un lado de una camioneta color negra junto a una cartulina firmada por el Cártel del Golfo (CDG).

En el mensaje aseguran que reprueban enérgicamente los hechos del pasado 3 de marzo y piden a la población de Matamoros estar «tranquila».

«Hemos decidido entregar a los involucrados y responsables directos en los hechos quienes en todo momento actuaron bajo su propia determinación e indisciplina y en contra de las reglas del CDG», dice el mensaje.

En este mensaje también piden disculpas por la muerte de la joven de 33 años de edad de nombre Arely quien fue víctima colateral de un enfrentamiento armado.

Con información de Carlos Juárez y AFP.

Con información de: https://heraldodemexico.com.mx/

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