Despega Artemis II y el ser humano vuelve a la ruta de la Luna
La misión tripulada de la NASA inicia pruebas en órbita terrestre antes de dirigirse a la Luna, en un paso clave hacia la exploración de Marte.
Washington, 02 de abril del 2026.- En un movimiento que redefine la exploración espacial contemporánea, la NASA lanzó con éxito la misión Artemis II, con la que Estados Unidos retoma los vuelos tripulados hacia la órbita lunar tras más de cinco décadas.
El despegue se realizó desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, donde la nave Orión fue impulsada por el cohete Space Launch System (SLS), en su primer vuelo con tripulación. A bordo viajan los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, de la NASA, junto con Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense.
La misión contempla una fase inicial en órbita terrestre, donde la tripulación llevará a cabo pruebas de sistemas de navegación, acoplamiento y control manual. Posteriormente, la nave emprenderá su trayecto hacia la Luna, a más de 384 mil kilómetros de distancia.
Ocho minutos después del lanzamiento, la cápsula se separó de los depósitos del cohete conforme a lo programado, consolidando una maniobra clave para el éxito de la misión.
Artemis II no sólo representa un avance tecnológico, sino también un hito en materia de inclusión, al integrar por primera vez en una misión lunar a una mujer, un astronauta afrodescendiente y un representante de Canadá.
Previo al despegue, el astronauta Jeremy Hansen subrayó el carácter global de la misión al afirmar que el viaje se realiza “en nombre de toda la humanidad”. En el mismo sentido, la directora de lanzamiento, Charlie Blackwell-Thompson, destacó que la tripulación lleva consigo las aspiraciones de una nueva generación.
El lanzamiento se concretó bajo condiciones climáticas favorables, tras superar retrasos previos derivados de ajustes técnicos que obligaron a posponer la misión.
Con una duración estimada de diez días, Artemis II busca sentar las bases para futuros alunizajes y para el desarrollo de capacidades que permitan, en el mediano plazo, concretar misiones tripuladas a Marte.
De esta manera, la NASA avanza en su objetivo de establecer una presencia sostenida en la Luna, como plataforma estratégica para la exploración del espacio profundo.
