Cultura

Dedica la CDMX una plaza pública a José Saramago

Ciudad de México, 09 de diciembre del 2022.- La Ciudad de México bautizó este jueves una plaza pública, cercana al Bosque de Chapultepec, con el nombre del escritor portugués José Saramago (1922-2010), para sumarse así a la serie de homenajes que diversas instituciones del país realizan al Premio Nobel de Literatura 1998 con motivo del centenario de su natalicio, cumplido el 16 de noviembre.

La develación de la placa alusiva, encabezada por la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, y Pilar del Río, viuda del autor lusitano y presidenta de la fundación que lleva el nombre de éste, fue aprovechada por el director del Fondo de Cultura Económica (FCE), Paco Ignacio Taibo II, para anunciar la que, aseguró, será una de las operaciones de fomento a la lectura más grandes que se harán en México este año, al repartirse de forma gratuita poco más de un cuarto de millón de libros entre adolescentes y jóvenes de 12 a 20 años de esta urbe.

“La campaña iba a lanzarse dentro de unos días y en combinación con la jefa de Gobierno decidimos adelantar un poco su lanzamiento para tener el mejor padrino del mundo. Entonces, gracias, San José Saramago, cuídanos y ayúdanos a seguir repartiendo libros por millares en esta ciudad.”

Detalló que a lo largo de 15 días se recorrerán 61 colonias de la Ciudad de México, consideradas de bajos recursos, con niveles altos de inseguridad y de pobreza. Agregó que en total se obsequiarán 256 mil 186 ejemplares procedentes de diversas colecciones del FCE, entre ellas Popular, Clásicos, Orilla del Viento, Vientos del Pueblo, además de libros de divulgación de la ciencia, novela gráfica y cómic.

Taibo II adelantó que, como parte de esa campaña, en un par de semanas también será instalado un módulo de venta de libros “a bajísimo precio” en la Plaza de la Lectura José Saramago, como se denomina desde este jueves ese jardín público ubicado en Paseo de la Reforma esquina Circuito Interior.

En él podrán adquirirse, entre otros, títulos de Saramago, agregó, “de tal manera que empecemos a dar forma a que la memoria se vuelva memoria práctica y tomemos el libro en nuestras manos”.

Tras la intervención del embajador de Portugal, João Caetano da Silva, Pilar del Río expresó su agradecimiento por el homenaje de la capital mexicana en memoria de su esposo, “un contemporáneo que nos ayudó a crecer y, tal vez, a ser más nosotros mismos”, y que, al mismo tiempo, es testimonio de su paso por México, tanto de forma personal como a través de su obra.

“Aquí llegaron sus libros, construidos con vida atenta y vivida, y aquí se fue quedando, de tal manera que hoy, como consecuencia lógica de tantos afectos, se inaugura este espacio que es, como la literatura y como el amor, un lugar dispuesto para el encuentro o, mejor dicho, para los encuentros”, resaltó la escritora y traductora, quien recordó la estrecha relación del autor lusitano con México y sus letras y autores, del que, aseguró, nunca se fue: “Está presente en los estantes de muchas casas, en la bibliotecas públicas, en los centros de enseñanza ”.

Sheinbaum destacó la grandeza del legado del Nobel portugués y el agradecimiento que México tiene con él por “su solidaridad y compañía en momentos claves de la lucha de nuestro pueblo”.

En específico, se refirió a la ejecución de 45 indígenas de Acteal, Chiapas, el 22 de diciembre de 1997, hecho censurado profundamente por el escritor y que, unos meses después, lo llevó a visitar esa comunidad “por obligación moral, según sus declaraciones, en compañía de Pilar del Río.

“El domingo 15 de marzo de 1998, Pilar pasó su cumpleaños en las montañas de Acteal con su compañero José Saramago. Las crónicas describen la gravedad de los recorridos, la concentración del escucha, la voz cada vez más agobiada, el compromiso del escritor que declaró: ‘Acteal es el lugar de una memoria que no puede, de ninguna manera, desaparecer. Sabemos lo que ocurrió y no lo queremos olvidar’.”

La mandataria capitalina mencionó asimismo que unos días después, el 19 de marzo de 1998, Saramago firmó el acuerdo que convirtió a la capital del país en Ciudad Refugio, en representación del Parlamento Internacional de Escritores.

Con información de: https://www.jornada.com.mx/

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