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Daños en Chernóbil se agravan a 40 años del accidente y en medio de la guerra

  • Expertos advierten afectaciones estructurales en el Nuevo Confinamiento Seguro tras ataques y deterioro; el futuro del proyecto es incierto

26 de abril del 2026.- A cuatro décadas del accidente nuclear de Central Nuclear de Chernóbil, los efectos combinados del paso del tiempo y la guerra entre Rusia y Ucrania han deteriorado de forma significativa la infraestructura de contención, lo que genera nuevas preocupaciones sobre la seguridad del sitio.

De acuerdo con un reporte de Greenpeace, cerca de la mitad del techo norte, así como el techo sur y las paredes laterales del llamado Nuevo Confinamiento Seguro (NCS), presentan daños derivados de ataques con drones y condiciones ambientales adversas.

El informe advierte que el revestimiento del techo y componentes críticos —incluido el sistema de grúas— han resultado afectados, lo que podría favorecer la filtración de agua y nieve, con el consiguiente riesgo de corrosión estructural.

“Aún es temprano en el proceso de análisis, pero la evaluación inicial indica que el futuro del proyecto es incierto”, señaló Jan Vande Putte. El experto añadió que, debido a los altos niveles de radiación, podría ser necesario desplazar nuevamente la estructura sobre su sistema de rieles para realizar reparaciones, lo que implicaría costos elevados.

Impacto del conflicto armado
El Nuevo Confinamiento Seguro fue instalado entre 2016 y 2017 para cubrir el antiguo sarcófago del reactor accidentado; sin embargo, en 2025 sufrió perforaciones atribuidas a un dron ruso.

Para Artem Siriy, el ataque constituye un hecho de alta gravedad. “La agresión deliberada contra la planta es potencialmente uno de los crímenes más graves en el contexto de la guerra”, afirmó.

Las fuerzas de Rusia ocuparon la central el primer día de la invasión iniciada el 24 de febrero de 2022, ordenada por el presidente Vladimir Putin. Durante su permanencia, establecieron posiciones militares en zonas altamente contaminadas, como el Bosque Rojo.

Riesgos persistentes
Aunque la planta dejó de generar electricidad en el año 2000, continúa siendo un sitio de alta sensibilidad. La periodista Anna Romandash subrayó que alrededor de dos mil 500 especialistas trabajan actualmente en el lugar para monitorear los niveles de radiación y garantizar la contención de los desechos nucleares.

La especialista enfatizó que incluso instalaciones inactivas requieren vigilancia permanente, especialmente en contextos de conflicto armado. “La seguridad nunca se detiene en una zona altamente contaminada”, advirtió.

El deterioro de la infraestructura y los efectos de la guerra reavivan la preocupación internacional sobre los riesgos ambientales y de seguridad en torno a uno de los sitios nucleares más emblemáticos del mundo.

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