Cuba abre inversión a emigrados en medio de crisis energética y diálogo con Washington
La medida busca reactivar sectores estratégicos, mientras apagones masivos evidencian el deterioro del sistema eléctrico y presionan negociaciones con Estados Unidos
La Habana, 17 de marzo del 2026.- En un giro relevante de su política económica, el gobierno de Cuba anunció que los ciudadanos residentes en el exterior y sus descendientes podrán invertir y establecer negocios en la isla, como parte de una estrategia para dinamizar la economía en medio de una profunda crisis energética.
El ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Óscar Pérez-Oliva, informó que la apertura no se limitará a pequeños emprendimientos, sino que abarcará también proyectos de gran escala, particularmente en sectores como infraestructura, turismo y minería. La medida pretende generar un “entorno empresarial dinámico” y atraer capital en un contexto de severas restricciones financieras.
El anuncio ocurre en paralelo a contactos entre La Habana y Washington, en un escenario marcado por la política de presión de Estados Unidos y un bloqueo energético que ha agravado la situación interna. De acuerdo con reportes recientes, la isla enfrenta apagones generalizados derivados de la falta de combustible y el deterioro de su red eléctrica.
En este contexto, Pérez-Oliva subrayó que Cuba está abierta a mantener relaciones comerciales tanto con empresas estadounidenses como con la comunidad cubana en el exterior, lo que representa un cambio significativo respecto a posturas previas hacia la diáspora.
La crisis energética se ha convertido en uno de los principales desafíos para el gobierno cubano. En los últimos meses, el país ha registrado apagones a gran escala, incluyendo fallas totales del sistema eléctrico nacional, atribuibles a la escasez de combustible, infraestructura obsoleta y limitaciones financieras. Esta situación ha impactado directamente en la vida cotidiana, con afectaciones en servicios básicos y pérdida de alimentos.
El presidente Miguel Díaz-Canel confirmó recientemente que su administración mantiene conversaciones con Estados Unidos, mientras que el mandatario Donald Trump aseguró que un eventual acuerdo podría concretarse en el corto plazo, en medio de tensiones geopolíticas y presiones económicas.
Analistas consideran que la apertura a la inversión de emigrados podría estar más orientada a facilitar negociaciones internacionales que a promover directamente su participación económica. En ese sentido, el economista Pedro Monreal señaló que la medida sugiere un intento por allanar el camino hacia inversiones externas más amplias.
No obstante, la iniciativa ha generado reacciones divididas, particularmente en comunidades de exiliados en Miami, donde persiste el escepticismo hacia las políticas del gobierno cubano.
Mientras tanto, la crisis eléctrica continúa. Autoridades energéticas reportaron la reciente desconexión total del sistema, uno de los apagones más severos en meses, con restablecimiento parcial y limitado del servicio, priorizando hospitales y comunicaciones.
