Teotihuacán, Estado de México.— Bajo una atmósfera cargada de simbolismo y tradición, cientos de personas que llegaron de todos lugares hicieron acto de presencia en la zona arqueológica de Teotihuacán para presenciar el equinoccio de primavera
Luego de realizar de manera ordena la entrada al espacio místico, la mayoría de los asistentes se dirigió hacia la Pirámide del Sol, donde permanecieron atentos al momento en que los primeros rayos solares hicieron contacto con la estructura. En ese punto, algunos participantes realizaron cantos, rituales y ceremonias, en un ambiente de respeto y conexión espiritual.
El equinoccio de primavera en Teotihuacán se mantiene como uno de los encuentros más representativos del país, donde tradición, turismo y misticismo convergen con la llegada de una nueva estación.
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