Choque petrolero por conflicto con Irán aún es “manejable”, advierten
Si el encarecimiento del crudo se prolonga tres o cuatro semanas, aumentaría el riesgo de recesión global y de presión fiscal, advierte economista de Barclays
Ciudad de México, 11 de marzo del 2026.- Un incremento sostenido en los precios internacionales del petróleo, derivado del conflicto con Irán, podría generar presiones en las finanzas públicas de México y elevar el riesgo de una desaceleración económica mundial si se prolonga por varias semanas, advirtió Gabriel Casillas, economista en jefe para América Latina del banco Barclays.
El especialista explicó que el impacto del conflicto aún puede considerarse un “choque manejable”, aunque su alcance dependerá de la duración de las tensiones y de qué tanto se disparen los precios del crudo.
Para México, el principal efecto se reflejaría en el manejo fiscal, ya que el gobierno tendría que ampliar los estímulos para contener el precio de las gasolinas en el mercado interno.
Actualmente, el margen del impuesto especial sobre producción y servicios (IEPS) que puede utilizar la Secretaría de Hacienda para amortiguar el encarecimiento de los combustibles llega a 6.70 pesos por litro, equivalente a cerca de una cuarta parte del precio final que pagan los consumidores.
Cuando los precios internacionales del petróleo suben, el gobierno reduce o elimina el cobro de este impuesto para evitar un impacto mayor en la inflación. En episodios anteriores de volatilidad, como durante la crisis energética provocada por la guerra entre Rusia y Ucrania en 2022 y 2023, incluso se aplicaron apoyos fiscales adicionales a productores e importadores de combustibles.
“Lo importante es cuánto tiempo puede el gobierno sacrificar la recaudación del IEPS sin presionar la parte fiscal”, señaló Casillas.
El economista recordó que durante el siglo pasado los aumentos abruptos en el precio del petróleo solían anticipar recesiones globales. Sin embargo, en las últimas décadas esta relación se ha debilitado.
Desde el año 2000, indicó, se han registrado varios picos en los precios del crudo sin que necesariamente se traduzcan en una contracción económica mundial. Incluso en 2008, explicó, la crisis financiera precedió al encarecimiento de los energéticos.
No obstante, advirtió que el desenlace del actual escenario dependerá de la evolución del conflicto y de la magnitud del aumento en los precios del petróleo.
“No porque no haya ocurrido recientemente significa que no pueda suceder”, puntualizó.
