Blatter arremete contra la FIFA y acusa injerencia política de EU en el Mundial 2026
El exdirigente cuestiona la distribución de partidos, critica la influencia de Donald Trump y advierte que el torneo se ha desviado de su esencia deportiva
Ciudad de México, 24 de febrero del 2026.- Una nueva controversia rodea a la FIFA. El expresidente del organismo, Joseph Blatter, lanzó duras críticas contra la organización del Mundial 2026 y acusó una excesiva politización del torneo bajo la influencia del mandatario estadounidense Donald Trump.
En declaraciones a Radio Canadá, el exdirigente calificó como “miseria” la distribución de partidos entre las tres sedes del certamen. De los 104 encuentros programados, 78 se disputarán en Estados Unidos, mientras que Canadá y México albergarán 13 cada uno.
“Uno pensaba que tendrían aproximadamente la misma cuota de partidos. Esto no beneficia al desarrollo del futbol”, sostuvo Blatter, al tiempo que afirmó que la intervención del presidente estadounidense en asuntos relacionados con la Copa representa “lo peor que le ha pasado a la FIFA”.
Para el exdirectivo suizo, el desequilibrio en la organización responde a factores políticos más que deportivos. A su juicio, la alianza estratégica entre la FIFA y el gobierno de Estados Unidos ha desplazado el interés de los aficionados en favor de agendas externas.
Blatter también cuestionó el costo de las entradas y las políticas migratorias del país anfitrión, al señalar que “no se debería organizar un Mundial en un país que no otorga visas a todos los espectadores”. Añadió que el torneo no debe convertirse en un instrumento de proselitismo ni en una “máquina tragamonedas”.
El exdirigente, de 89 años, aprovechó además para referirse al escándalo conocido como FIFAgate, destapado en 2015 por autoridades estadounidenses, que derivó en acusaciones de soborno, fraude y lavado de dinero contra altos funcionarios del organismo. Blatter sostuvo que la ofensiva judicial fue una reacción a la derrota de la candidatura de Estados Unidos frente a Rusia y Qatar como sedes de los Mundiales de 2018 y 2022.
“La FIFA no es la corrupción en sí misma. No soy responsable de la corrupción de otros”, afirmó, en una nueva embestida contra la gestión de su sucesor, Gianni Infantino, y el rumbo actual del máximo organismo del futbol mundial.
