Hallan vestigios mayas inéditos en el sitio arqueológico X’baatún, en Yucatán
- El descubrimiento de un conjunto habitacional y una pirámide refuerza la relevancia regional del asentamiento durante el Clásico Tardío-Terminal
Ciudad de México, 07 de enero del 2026.- Como parte de los trabajos de investigación arqueológica en el sitio X’baatún, especialistas localizaron un nuevo conjunto habitacional y una pirámide en las inmediaciones del parque ejidal Oxwatz, en el municipio de Tekal de Venegas, Yucatán, informó el equipo responsable del proyecto.
El hallazgo se produjo durante labores de levantamiento topográfico de alta resolución realizadas en las últimas semanas del año pasado, a cargo de un grupo encabezado por Juan García Targa y Carmen Varela Torrecilla, investigadores adscritos a las universidades de Barcelona y de Cantabria.
Entre las estructuras documentadas destaca la denominada Estructura 13, un complejo de planta cuadrangular de aproximadamente 35 metros por lado, con un acceso definido y organizado en torno a una plaza central. En el mismo sector se identificó una pirámide de menor tamaño, la Estructura 15, con dimensiones aproximadas de nueve metros por lado y cuatro metros de altura.
De acuerdo con los investigadores, el conjunto presenta un alto valor arquitectónico, ya que corresponde a un modelo poco documentado hasta ahora y muestra una ocupación correspondiente al periodo Clásico Tardío-Terminal, además de incorporar elementos característicos del estilo Puuc en una expresión local.
El estilo Puuc se desarrolló entre los años 500 y 1000 dC y se asocia principalmente con sitios del suroeste de Yucatán, como Uxmal, Kabah, Sayil, Xlapak, Labná y Oxkintok. Sin embargo, los nuevos registros en X’baatún evidencian que su influencia se extendió a regiones más alejadas de la sierra, en el centro de la planicie yucateca.
Las investigaciones indican que el sitio de X’baatún estuvo ocupado entre los años 700 y 1200 dC, abarcando los periodos Clásico Tardío-Terminal y Posclásico Temprano. En un núcleo de aproximadamente nueve kilómetros, delimitado por un muro perimetral, se han contabilizado cerca de 60 estructuras, aunque los especialistas señalan que aún falta definir la extensión total del asentamiento.
Asimismo, un análisis preliminar de los restos cerámicos recuperados tanto en superficie como en pozos de sondeo sugiere posibles vínculos con el sitio arqueológico de Ek’ Balam, al identificarse fragmentos de cerámica de importación que apuntan a relaciones de intercambio o contacto entre ambas comunidades mayas.
