Hidalgo

Aplican selección genética en Hidalgo para elevar calidad y valor comercial del piñón

  • La iniciativa busca un equilibrio entre la conservación del medioambiente y el desarrollo financiero de las comunidades 
  • Especialistas de diversas áreas evaluarán las propiedades nutricionales de las distintas variantes de este fruto
  • La labor de las y los egresados en Ingeniería Forestal: conciliar la preservación del ecosistema con un aprovechamiento sustentable que genere ingresos

Tulancingo de Bravo, Hidalgo, 05 de octubre del 2026. – Desde hace cinco años, José González Ávalos, profesor investigador del Instituto de Ciencias Agropecuarias (ICAp) de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), evalúa predios de pino piñonero (Pinus cembroides) para incrementar su rendimiento mediante la selección genética de semillas de alta calidad.

Aunque los trabajos comenzaron en el Rancho La Cueva, en Acatlán, con el tiempo se agregaron el Rancho San Lorenzo, de Cuautepec, y el Ejido Temaxcalillos, ubicado en Metepec; lugares donde el docente Garza brinda acompañamiento técnico para la gestión, monitoreo y mejoramiento de estos espacios desde un enfoque sostenible.

El proyecto consiste en implementar prácticas de cuidado integral para identificar los ejemplares forestales más sobresalientes. La meta es priorizar aquellos con gran volumen de semillas o que, pese a generar menor cantidad, brindan frutos de excelencia, con el propósito de cultivar con ellos nuevos bosques.

Como parte de esta intervención, se prevé realizar estudios multidisciplinarios para determinar las propiedades nutricionales de los distintos tipos de piñón (negro, café, café claro y pinto), resultados que afinarán el rumbo de este proceso de mejora.

“El objetivo no se limita únicamente a la plantación de árboles, pues estos aportan múltiples beneficios ecológicos, como la mejora en la infiltración del agua y el favorecimiento de la fauna silvestre. Sin embargo, también es fundamental considerar que las personas propietarias de estos recursos requieren obtener rentabilidad”, indicó el académico.

Ante este panorama, el experto Garza destacó que aquí radica la verdadera labor de las y los egresados en Ingeniería Forestal: conciliar la preservación del ecosistema con un aprovechamiento sustentable que genere ingresos locales. Esto es vital al tratarse de un producto sumamente cotizado, cuyo precio por kilogramo pelado alcanza hasta los tres mil pesos.

A largo plazo, este esfuerzo detonará oportunidades de innovación agrícola, ya que el pino piñonero no es de cosecha anual y su abundancia suele ser variable, lo que vuelve indispensable perfeccionar las técnicas de cultivo y garantizar su viabilidad comercial.

Mostrar más
Botón volver arriba