Colaboraciones

Acervo | Pedro Luis Noble Monterrubio | Recuento hidalguense 2a parte.

Hemos disfrutado de las festividades de Navidad y esperando que estas hayan sido fraternas y cálidas de sentimiento para ustedes, es que me permito compartirles este jueves la segunda entrega de lo que he considerado lo más relevante en la vida política, económica y social de nuestro querido Hidalgo.

Sin duda alguna, este año 2019 fue muy importante para lograr posicionar y enfilar hacia un crecimiento exponencial el rubro de crecimiento económico estatal. El gobernador Omar Fayad y su equipo de trabajo en la materia encabezado hasta hace unos meses por José Luis Romo y hoy dirigido por Sergio Vargas, establecieron objetivos prioritarios que se tradujeran en no más que resultados puntuales.

Así, al término de 2019 se han alcanzado inversiones de casi 60 mil millones de pesos, mismas que colocarán a nuestra entidad hacia el ya inminente 2020, con un crecimiento económico de entre el 1 y el 1.5 por ciento, por arriba de la media nacional.

Esta posición es envidiable, ya que con un país creciendo al 0 por ciento como fue este año para México y con elementos de incertidumbre como lo han sido la firma del T-MEC, los proyectos nacionales de infraestructura a través de las construcciones del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, la refinería de Dos Bocas y el tren Maya, así como el haberle concedido asilo político al ex presidente boliviano Evo Morales, entre otras decisiones de gobierno, sin duda alguna, comprometen las perspectivas de crecimiento locales para cualquier región de nuestra federación.

Por tanto, en Hidalgo se ha privilegiado el trabajo de asegurarse la confianza de los inversionistas, dotándoles en todo momento de certeza institucional. Y esta certeza institucional se ha dirigido hacia el interior del gobierno estatal, agilizando los procesos internos de regulación, estudio y aprobación de factibilidad de proyectos y también a la interlocución con terceros que den constancia de lo que aquí se hace, como lo son los especialistas de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) y de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), quienes de forma permanente miden y evalúan las políticas públicas ejecutadas desde Plaza Juárez.

Otro tópico importante para hacer un balance es el estado actual que guarda nuestro Congreso del Estado. La LXIV legislatura local está conformada por 30 diputadas y diputados, quienes estoy convencido buscan en su diario quehacer parlamentario el cumplir con la constitución hidalguense, sin dejar de lado por supuesto sus legítimas agendas camerales y de partido.

En octubre pasado, la legisladora María Luisa Pérez asumió la presidencia por un año de la Junta de Gobierno del Congreso del Estado, en sustitución del diputado Ricardo Baptista. Justo hoy, en la máxima tribuna local, se mantiene el debate relativo a la aprobación del Presupuesto de Egresos para 2020, mismo que se ha alargado durante los últimos días y ante las contraposiciones entre las diversas bancadas, no ha sido aprobado por el pleno.

Sin embargo, soy un convencido de que habrá de privilegiarse el interés supremo del mandato que tienen nuestros legisladores, que es para con la sociedad hidalguense en su conjunto, más allá de grupos en lo particular. Las y los hidalguenses confiamos en el actuar de nuestro poder legislativo.

Finalmente, concluyó deseando para ustedes y los suyo, el que tengan un año 2020 con los mayores parabienes. Hidalgo y México, requieren unidad, responsabilidad y profunda solidaridad. Vayamos pues, por los mejores días a partir del uno de enero próximo. ¡Felicidades!

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