Rusia acepta reanudar diálogo con Ucrania bajo mediación de Estados Unidos
- Putin expresó disposición a retomar negociaciones tripartitas en torno al 10 de noviembre; persisten dudas sobre los alcances de un eventual acuerdo de seguridad
Moscú, 21 de octubre del 2026.- El presidente ruso, Vladimir Putin, manifestó su disposición, en principio, a reanudar las negociaciones tripartitas con Ucrania y Estados Unidos alrededor del 10 de noviembre, luego de reunirse este miércoles en San Petersburgo con Steve Witkoff, enviado especial de la Casa Blanca.
El encuentro se produjo un día después de que Witkoff sostuviera conversaciones en Oslo con el mandatario ucranio, Volodymir Zelensky, y representantes de sus aliados europeos, con quienes abordó propuestas para poner fin al conflicto armado entre Moscú y Kiev.
De acuerdo con analistas, la reunión en territorio ruso ofrece perspectivas limitadas para destrabar las negociaciones y avanzar hacia una solución política a la guerra, que continúa causando pérdidas humanas y daños en ambos países.
Tras la reunión, Yuri Ushakov, asesor de Putin en materia de política exterior y seguridad, informó que el mandatario ruso recibió de Witkoff documentos con propuestas para poner fin a las hostilidades, consensuadas previamente con Zelensky y representantes europeos.
Ushakov señaló que Putin comunicó al enviado estadunidense la disposición de Moscú a retomar las conversaciones entre Rusia, Ucrania y Estados Unidos, con el propósito de abordar uno de los asuntos centrales de una eventual salida negociada: el establecimiento de un sistema de seguridad para ambos países una vez concluido el conflicto.
“En principio, estamos dispuestos a reanudar las negociaciones tripartitas (Rusia, Ucrania y Estados Unidos) en torno al 10 de noviembre sobre el asunto más importante: la creación de un sistema de seguridad para Rusia y Ucrania al término del conflicto”, declaró el asesor del Kremlin.
Sin embargo, dos aspectos de sus declaraciones generaron atención entre los observadores: la precisión de que la disposición rusa existe sólo “en principio” y la referencia a un acuerdo de seguridad que entraría en discusión una vez finalizada la guerra.
Ambos elementos dejan interrogantes sobre las condiciones que Moscú estaría dispuesto a aceptar y sobre las posibilidades de que las propuestas presentadas por Washington, Kiev y sus aliados europeos se traduzcan en compromisos concretos para poner fin a las hostilidades.
