Reitera Trump su intención de renombrar Nuevo México
- El presidente estadunidense asegura que la medida aumentaría el valor de las viviendas y el orgullo de sus habitantes; no ha presentado una iniciativa oficial para concretarla.
Washington, 19 de octubre del 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a plantear el cambio de nombre del estado de Nuevo México por el de Nueva América, al argumentar que la nueva denominación elevaría el prestigio de la entidad y favorecería los ingresos de su población.
A través de su red social Truth Social, el mandatario afirmó que el territorio debería adoptar de inmediato el nombre propuesto y sostuvo que sus habitantes no son mexicanos, sino estadunidenses. También aseguró que la modificación incrementaría el valor de las viviendas y fortalecería el orgullo de los residentes al rendir honores a la bandera de su país.
En la misma publicación, Trump acusó al estado de cometer fraude electoral, sin aportar pruebas que respaldaran sus señalamientos.
El planteamiento no estuvo acompañado de detalles sobre el procedimiento legal o administrativo necesario para concretarlo, ni de anuncios sobre una eventual iniciativa oficial. Sin embargo, se inscribe en una serie de propuestas del mandatario para modificar denominaciones geográficas, como llamar golfo de América al golfo de México y lago América al lago Ontario, en Canadá.
La propuesta de renombrar Nuevo México adquiere una dimensión histórica debido a los antecedentes de expansión territorial de Estados Unidos a costa de México durante el siglo XIX.
En 1848, con la firma del Tratado de Guadalupe Hidalgo, el gobierno mexicano cedió una extensa región que comprendía los territorios de los actuales California, Nevada, Utah y Nuevo México, así como partes de Arizona, Colorado y otros estados.
Cinco años después, durante el gobierno de Antonio López de Santa Anna, ambos países acordaron la Venta de La Mesilla, mediante la cual México transfirió más de 100 mil kilómetros cuadrados ubicados al sur de los actuales Arizona y Nuevo México por 10 millones de dólares. El acuerdo se concretó en medio de las presiones expansionistas estadunidenses y la amenaza de una nueva invasión.
