Déficit fiscal y bajo crecimiento llevan a HR Ratings a degradar deuda de México
- La calificadora redujo la nota soberana de BBB+ a BBB, aunque conservó la perspectiva estable; Hacienda sostuvo que el país mantiene el grado de inversión con las ocho agencias evaluadoras.
Ciudad de México, 15 de octubre del 2026.- Las presiones sobre las finanzas públicas y las menores expectativas de crecimiento económico llevaron a HR Ratings a reducir la calificación de largo plazo de la deuda soberana de México, de BBB+ a BBB, en una decisión que refleja los desafíos fiscales que enfrenta el país para contener el endeudamiento.
La firma mexicana explicó que el ajuste responde al deterioro de los principales balances fiscales y a la revisión a la baja de la trayectoria de crecimiento económico. Ambos elementos, advirtió, continuarán presionando el nivel de deuda previsto para los próximos años. Pese a la reducción de la nota, mantuvo la perspectiva estable.
En su evaluación, HR Ratings reconoció las medidas impulsadas por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para disminuir el déficit público, que en 2024 alcanzó 5.76 por ciento del producto interno bruto (PIB). Sin embargo, consideró que el esfuerzo no ha sido suficiente para reducir los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP) a menos de 4 por ciento del PIB.
Tras conocerse la decisión, Hacienda reiteró que México conserva el grado de inversión con las ocho agencias que evalúan su deuda soberana. La dependencia sostuvo que esta condición refleja la estabilidad macroeconómica nacional y ratificó su compromiso con una política fiscal responsable.
La calificadora también puso énfasis en las perspectivas para 2027, cuando el déficit público, medido a través de los RFSP, se ubicaría en 4.6 por ciento del PIB. De concretarse esta estimación, México acumularía cinco años consecutivos con déficits superiores a 4 por ciento, situación que evidencia las dificultades para equilibrar los ingresos y los egresos gubernamentales.
De acuerdo con HR Ratings, la rigidez del gasto público constituye uno de los principales obstáculos para corregir el desequilibrio fiscal, debido a que las erogaciones avanzan a un ritmo superior al de los ingresos tributarios.
A este escenario se suma el incremento del costo financiero de la deuda, es decir, los recursos destinados al pago de intereses, cuyo peso presupuestario ha superado rubros como las participaciones federales entregadas a estados y municipios.
La agencia advirtió que un crecimiento económico inferior a 2.5 por ciento anual limitaría las posibilidades de aliviar estas presiones mediante una mayor recaudación. Por ello, consideró que la combinación de bajo dinamismo económico, déficits persistentes y mayores obligaciones financieras seguirá condicionando la evolución de las finanzas públicas mexicanas.
El recorte de la calificación incorpora estos factores a la evaluación de la solvencia soberana, mientras el gobierno federal mantiene como prioridad la contención del déficit y la estabilidad de las cuentas públicas.
