Morena ratifica a sus 17 coordinadores y apuesta por mantener alianzas
- El presidente del Consejo Nacional del partido pidió privilegiar el proyecto de la transformación sobre las aspiraciones personales; el órgano partidista ratificó a los 17 coordinadores estatales y aprobó la política de alianzas para 2026-2027.
Ciudad de México, 11 de octubre del 2026.- Alfonso Durazo, presidente del Consejo Nacional de Morena, convocó a la militancia a preservar la unidad, respetar los resultados de las encuestas y anteponer los objetivos de la Cuarta Transformación a los intereses individuales, en medio de las diferencias surgidas por la designación de los 17 coordinadores estatales que perfilan las candidaturas a las gubernaturas en disputa el próximo año.
Durante la apertura de la octava sesión ordinaria del Consejo Nacional, el dirigente advirtió que obtener una amplia ventaja en las mediciones electorales no garantiza que un aspirante represente los principios del movimiento, particularmente cuando su posicionamiento responde a estrategias de promoción artificial y no al trabajo territorial.
“Hay quienes arrasan en las encuestas, pero su potencial electoral es producto de un incentivo no deseado y por ello perverso”, sostuvo. Señaló que quienes destinan recursos a los medios de comunicación para incrementar ficticiamente su respaldo, en lugar de fortalecer su presencia en las bases, no contribuyen a los objetivos del partido.
Ante los 17 coordinadores estatales designados y otros aspirantes a cargos de dirección política, Durazo pidió serenidad tanto a quienes resultaron favorecidos como a quienes manifestaron inconformidad con los resultados. Subrayó que el método de encuestas fue aprobado años atrás por el propio Consejo Nacional, a propuesta del fundador del movimiento, Andrés Manuel López Obrador.
El dirigente reconoció que este mecanismo puede perfeccionarse, particularmente en los criterios de valoración política, a fin de garantizar que las personas seleccionadas tengan la capacidad de conducir el movimiento sin apartarse de sus principios. Sin embargo, sostuvo que sus limitaciones no justifican desconocer los resultados ni anteponer los proyectos personales a la decisión colectiva.
En ese sentido, afirmó que la legitimidad de los liderazgos debe construirse mediante el trabajo de base y la cercanía con la ciudadanía, no a través de acuerdos cupulares. También recordó que no todos los aspirantes pueden resultar ganadores y llamó a distinguirse de las prácticas del antiguo sistema político, en el que la disciplina partidista llegó a confundirse con el silencio.
Durazo insistió en que Morena no pertenece a una persona, grupo o generación, por lo que nadie debe considerarse excluido del proyecto. Convocó a la militancia a actuar con responsabilidad política, mantener la cohesión interna y evitar que las diferencias por las designaciones se conviertan en un factor de división que beneficie a sus adversarios.
Respecto a la relación con el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), reiteró la importancia de conservar la alianza tripartita para fortalecer la competitividad electoral y mantener la mayoría necesaria en el Congreso de la Unión para impulsar las reformas constitucionales promovidas por la Cuarta Transformación.
No obstante, advirtió que Morena debe mantener su capacidad de avanzar aun ante un eventual distanciamiento de alguno de sus aliados. Consideró que sería un error asumir que la salida de uno de los partidos de la coalición determinaría necesariamente una derrota electoral.
El presidente del Consejo Nacional reconoció el trabajo de Ariadna Montiel, dirigente nacional de Morena, y de Citlalli Hernández, presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones y Alianzas, por las negociaciones y la construcción de consensos para concretar las designaciones sin profundizar las diferencias internas.
Al término de la sesión, el Consejo Nacional tomó protesta y avaló a los 17 coordinadores estatales. Asimismo, aprobó por unanimidad la política de alianzas para el proceso electoral 2026-2027, que establece las bases para conformar coaliciones, candidaturas comunes y otras modalidades de participación conjunta con partidos nacionales y locales afines al proyecto de la Cuarta Transformación.
El documento establece que los acuerdos electorales deberán apegarse a los principios de Morena y evitar la subordinación a intereses particulares, los convenios de conveniencia o las alianzas con representantes del régimen neoliberal y sus partidos.
