ONU inicia semana de alto nivel entre tensiones y crisis del multilateralismo
- Trump, Lula, Mamdani, Delcy Rodríguez y Netanyahu protagonizan una agenda marcada por las disputas internacionales, el conflicto con Irán y el futuro de la Corte Penal Internacional
NUEVA YORK, 21 de septiembre del 2026.— La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) inicia esta semana su tradicional Debate de Alto Nivel en un escenario caracterizado por las tensiones entre gobiernos, el debilitamiento de los mecanismos multilaterales y los cuestionamientos a la capacidad de la organización para responder a los principales conflictos internacionales.
La agenda tendrá como uno de sus principales protagonistas al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien comparecerá por segunda ocasión ante la Asamblea General durante su segundo mandato. Su participación estará precedida por reuniones y encuentros con diversos mandatarios, en medio de una creciente confrontación de Washington con organismos internacionales.
Uno de los primeros encuentros será con el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, con quien Trump se reunirá en las oficinas municipales. El mandatario estadunidense ha calificado anteriormente al joven alcalde socialista, musulmán e inmigrante como “comunista” y lo ha señalado como adversario político.
La reunión será el tercer encuentro entre ambos y se produce después de dos reuniones previas en la Casa Blanca. Entre los temas abordados estarán la situación migratoria de personas que han perdido su condición legal temporal y el acceso a vivienda asequible.
También el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, tiene previsto reunirse con Mamdani. El encuentro responde a una relación política más cercana entre ambos, quienes han expresado coincidencias en torno a las condiciones de vida de los jóvenes y otras políticas sociales.
La Casa Blanca, entretanto, ha mantenido un discurso de confrontación con el comunismo. A través de su cuenta oficial en X sostuvo que esa corriente “se opone directamente a la Constitución de Estados Unidos y valores estadunidenses” y aseguró que Trump impedirá que tenga lugar en el país.
Presión contra la CPI
Uno de los principales puntos de tensión durante la semana será la relación de Washington con la Corte Penal Internacional (CPI). El gobierno de Trump prepara nuevas sanciones contra integrantes de ese organismo, después de las medidas adoptadas en julio contra más de una docena de funcionarios, entre ellos jueces.
La administración estadunidense considera a la CPI una amenaza para la soberanía y para el personal de Estados Unidos, mientras que sus críticos han relacionado las medidas con las investigaciones del tribunal sobre posibles crímenes de guerra en Afganistán y otros escenarios.
La CPI también mantiene órdenes de arresto contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y otras personas vinculadas con la guerra en Gaza. De acuerdo con reportes del Wall Street Journal, las nuevas sanciones podrían afectar de manera significativa las operaciones financieras del organismo.
En este contexto, el canciller de Sudáfrica, cuyo gobierno presentó ante la CPI el caso contra Israel por presunto genocidio en Gaza, participará junto con el senador estadunidense Bernie Sanders en un acto sobre el futuro de la ONU.
El encuentro tendrá lugar en la Iglesia Riverside de Nueva York y será organizado por Progressive International, dentro de una jornada dedicada a la defensa de la Carta de Naciones Unidas.
Venezuela y reuniones bilaterales
La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, tendrá también una agenda diplomática en Nueva York, que contempla un encuentro con el secretario general de la ONU, António Guterres, así como una reunión bilateral con Trump.
Su presencia en la ciudad ocurre mientras su antecesor, Nicolás Maduro, permanece detenido en un centro federal de Brooklyn, situación que añade un elemento particular a la agenda venezolana durante la semana de alto nivel.
Paralelamente, el secretario de Estado estadunidense, Marco Rubio, sostendrá reuniones con mandatarios y representantes de gobiernos aliados, entre ellos el presidente de Bolivia y el canciller de Italia.
Trump llega bajo presión política
El discurso de Trump ante la Asamblea General está previsto para el martes. Su participación tendrá lugar mientras enfrenta un descenso en sus niveles de aprobación dentro de Estados Unidos, de acuerdo con diversos sondeos citados en la nota.
Al mismo tiempo, Washington enfrenta críticas internacionales por su política hacia Cuba, su postura frente al conflicto con Irán y su respaldo al gobierno de Netanyahu.
La relación con Israel será otro de los temas centrales de la semana. Netanyahu tiene previsto intervenir ante la Asamblea General el jueves, después de que su participación del año pasado estuvo acompañada por la salida de representantes de varios países del salón en señal de protesta.
Disputa con medios de comunicación
La presencia de Trump en Naciones Unidas estará acompañada además por una disputa con medios estadunidenses. Varias de las principales cadenas de televisión suspendieron temporalmente la cobertura conjunta de las actividades de la Casa Blanca, en solidaridad con CNN, MS Now y Politico, cuyos accesos fueron cancelados por la administración Trump.
La Casa Blanca justificó la decisión al sostener que la cobertura de sus actividades constituye un privilegio y no un derecho. Trump, además, anunció el lanzamiento de una televisora propia denominada Trump TV.
Desigualdad y futuro de la ONU
En paralelo a la agenda política, mil 500 economistas y académicos de más de un centenar de países respaldaron una propuesta de António Guterres para establecer un panel internacional dedicado al estudio de la desigualdad, bajo un modelo similar al utilizado por Naciones Unidas para analizar el cambio climático.
La iniciativa contempla que el grupo sea encabezado por el economista y Premio Nobel Joseph Stiglitz y cuenta con el respaldo de los gobiernos de España, Sudáfrica, Brasil y Noruega.
La discusión ocurre mientras Naciones Unidas enfrenta una crisis institucional vinculada con conflictos armados, violaciones a los derechos humanos y el debilitamiento de acuerdos internacionales, incluidos los relacionados con el cambio climático.
A ello se suma el proceso para elegir al próximo secretario general, debido a que Guterres concluirá a finales de 2026 su segundo y último mandato de cinco años. Hasta ahora se han perfilado siete candidatos, quienes han colocado la necesidad de una reforma de la organización entre los principales temas de sus propuestas.
Con este panorama, la semana de alto nivel de la ONU comienza marcada por las disputas entre potencias, la presión sobre las instituciones multilaterales y el debate sobre el futuro de un sistema internacional sometido a crecientes tensiones.
