Concanaco pide incentivos fiscales para enfrentar impacto económico del sargazo
- El organismo empresarial advierte que hoteles, restaurantes y negocios turísticos absorben un costo anual cercano a 150 millones de dólares
Ciudad de México, 18 de septiembre del 2026.- Ante el impacto creciente del sargazo sobre las actividades turísticas, la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-Servytur) propuso establecer una estrategia nacional de largo plazo que incluya incentivos fiscales y mecanismos de apoyo para los negocios afectados por la llegada masiva de esta alga a las costas.
Octavio de la Torre de Stéffano, presidente de la organización empresarial, señaló que el fenómeno ha dejado de ser un asunto estrictamente estacional y ambiental para convertirse también en un factor de presión económica para los destinos turísticos.
Durante una conferencia, expuso que en Quintana Roo se han retirado más de 96 mil 150 toneladas de sargazo, mientras que existen estimaciones sobre una biomasa potencial de hasta 40 millones de toneladas en el océano.
De acuerdo con el dirigente empresarial, los establecimientos turísticos destinan alrededor de 150 millones de dólares al año para hacer frente a la presencia del alga, lo que repercute directamente en los márgenes de hoteles, restaurantes y otros negocios vinculados con esta actividad.
La afectación, agregó, también alcanza al turismo de bodas, uno de los segmentos que tradicionalmente genera una importante derrama económica en los destinos del Caribe mexicano y que ha registrado una disminución significativa.
Buscan corresponsabilidad entre gobierno y empresas
Ante este escenario, la Concanaco-Servytur planteó construir una coordinación nacional que permita atender el fenómeno de manera permanente y no únicamente durante las temporadas de mayor presencia de sargazo.
La propuesta parte del principio de “corresponsabilidad” entre autoridades y sector privado, con el propósito de evitar que los costos de atención recaigan principalmente sobre los establecimientos turísticos.
De la Torre reconoció la inversión pública acumulada para atender el fenómeno, que, de acuerdo con las cifras presentadas por el organismo, supera los 2 mil 635 millones de pesos entre los tres niveles de gobierno.
Sin embargo, sostuvo que el volumen de sargazo que llega a las costas tiene efectos directos sobre la actividad económica. Cada tonelada que arriba sin mecanismos adecuados de contención y manejo, señaló, puede traducirse en cancelaciones de reservaciones, menor consumo y reducción de ingresos para los negocios.
Por ello, la Confederación propuso establecer una mesa de trabajo con la Secretaría de Hacienda, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), autoridades estatales y municipales, así como representantes empresariales, para analizar incentivos y mecanismos fiscales que permitan distribuir de manera más equilibrada los costos asociados al fenómeno.
El planteamiento busca evitar que la carga económica recaiga de manera desproporcionada sobre los negocios que enfrentan una reducción en el número de clientes como consecuencia de la presencia del alga.
Del problema ambiental a una oportunidad productiva
La estrategia empresarial contempla también impulsar el aprovechamiento del sargazo bajo esquemas de economía circular, con el objetivo de convertir parte de la biomasa recolectada en insumos y productos comerciales.
Según la Concanaco, actualmente existen 198 iniciativas orientadas al aprovechamiento del alga; de ellas, 11 tendrían potencial para escalar a nivel industrial, mientras que al menos 39 empresas ya elaboran productos derivados del sargazo.
De la Torre sostuvo que el objetivo no debe limitarse a administrar anualmente la llegada del alga, sino establecer una política pública permanente que permita prevenir sus efectos, reducir los costos para los destinos turísticos y generar alternativas productivas.
Para el organismo empresarial, la atención del sargazo requiere combinar planeación, coordinación institucional y visión de largo plazo, con el propósito de proteger la actividad turística, preservar los ingresos de los negocios familiares y explorar nuevas oportunidades económicas a partir del aprovechamiento de la biomasa.
