Cuba acusa a EU de profundizar el bloqueo y cuantifica daños por más de 8 mil mdd
- El canciller Bruno Rodríguez denuncia afectaciones récord durante el último año y advierte que la política estadunidense agravó la crisis energética, sanitaria y alimentaria de la isla
LA HABANA, 07 de septiembre del 2026.— El gobierno de Cuba elevó sus críticas contra la política de Estados Unidos hacia la isla y sostuvo que el bloqueo económico impuesto por Washington generó daños por 8 mil 83 millones 300 mil dólares entre marzo de 2025 y febrero de 2026, el monto más elevado registrado hasta ahora y 7 por ciento superior al cálculo del periodo precedente.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, presentó el balance ante representantes de la prensa nacional e internacional y del cuerpo diplomático acreditado en La Habana, como parte de la preparación del informe que será presentado ante la Asamblea General de Naciones Unidas.
De acuerdo con el funcionario, el impacto acumulado de las medidas estadunidenses alcanza 178 mil 700 millones 500 mil dólares a precios corrientes, cifra que representa un incremento de 4.7 por ciento frente al cálculo presentado en el informe anterior.
Rodríguez calificó el conjunto de restricciones estadunidenses como una política de “asfixia económica” y aseguró que sus consecuencias se reflejan directamente en las condiciones de vida de la población. Entre los sectores afectados mencionó el suministro de combustibles, electricidad y agua, además del transporte, la alimentación, los medicamentos y los servicios médicos.
“El bloqueo no castiga a un gobierno, castiga la vida cotidiana de un pueblo en todos los ámbitos”, afirmó.
Crisis energética golpea servicios básicos
Uno de los principales ejes de la denuncia fue la situación energética. El canciller señaló que, al cierre de mayo de 2026, Cuba acumulaba 2 millones 667 mil 800 toneladas de combustible por debajo de lo previsto, mientras aproximadamente mil 400 megavatios de capacidad disponible permanecían sin generar electricidad debido a la falta de energéticos.
En el sector residencial, indicó, sólo se alcanzó 83 por ciento del plan eléctrico, con interrupciones que llegaron a superar las 20 horas.
Rodríguez explicó que las dificultades en la generación eléctrica también repercutieron en el suministro de agua, debido a que los sistemas de bombeo requieren electricidad y grupos electrógenos que funcionan con diésel o fuel. A ello se sumaron, según su exposición, obstáculos para adquirir paneles solares, baterías y componentes necesarios para mantener las instalaciones eléctricas.
El deterioro del suministro energético también afectó actividades productivas. Durante la campaña agrícola de frío, las máquinas de riego operaron en promedio dos horas al día, frente a las 16 horas requeridas.
La falta de combustible, agregó, también retrasó la distribución de alimentos. Naciones Unidas reportó unas 20 mil toneladas de productos alimentarios preposicionados cuya entrega a comunidades vulnerables se vio afectada por las restricciones energéticas.
Reclama atención para el sector salud
El gobierno cubano sostuvo que la crisis energética también ha tenido consecuencias en el sistema sanitario. Rodríguez afirmó que los apagones y la escasez de insumos han dificultado el funcionamiento de equipos médicos, incubadoras y quirófanos.
Según el informe presentado, existe una lista de espera quirúrgica de 100 mil pacientes, entre ellos 12 mil niños, además de dificultades para garantizar la atención de aproximadamente 2 mil 888 personas que requieren hemodiálisis.
El canciller relacionó también las condiciones económicas con el comportamiento de algunos indicadores sanitarios y señaló que la mortalidad infantil pasó de cuatro por cada mil nacidos vivos en 2018 a 9.9 en 2025.
“Son niños, no son números”, expresó.
Cuestiona ayuda humanitaria de Washington
Rodríguez también puso en duda los alcances del anuncio estadunidense sobre una supuesta ayuda humanitaria de 100 millones de dólares para Cuba. Aseguró que, hasta el momento, sólo se había enviado un módulo con alimentos y artículos de aseo destinado a 700 familias.
El gobierno cubano, sostuvo, está dispuesto a recibir asistencia humanitaria, siempre que ésta sea distribuida bajo las normas internacionales y sin condicionamientos políticos.
En cuanto a la relación bilateral, el canciller confirmó que se han mantenido comunicaciones con funcionarios del Departamento de Estado estadunidense, aunque negó que existan avances concretos o acuerdos entre ambos gobiernos.
Ante una pregunta de la agencia AP, afirmó que actualmente “no ha habido ni hay en este momento negociaciones, ni hay agendas ni hojas de ruta”, y atribuyó la ausencia de resultados a la falta de voluntad política de Washington.
Rodríguez insistió en que La Habana está dispuesta a mantener el diálogo sobre la base del respeto mutuo, la igualdad soberana y la no injerencia en los asuntos internos de la isla.
Al cerrar su intervención, el canciller rechazó que Cuba represente una amenaza para Estados Unidos y reclamó el levantamiento de las sanciones.
“No es de ninguna manera Cuba una amenaza. Somos un país de paz, queremos y merecemos la paz”, sostuvo, antes de demandar nuevamente el fin del bloqueo.
La presentación del informe estuvo acompañada por material fotográfico de La Jornada, realizado por el reportero gráfico Jair Cabrera Torres, junto con el trabajo periodístico de Luis Hernández Navarro, quienes documentaron parte de las condiciones que enfrenta la población y los servicios cubanos en el libro Cuba, estampas de la resistencia.
